Luego de seis largos años, este domingo culmina sus funciones como Gobernador, Jaime Rodríguez Calderón, envuelto en una lucha constante que sostuvo con el Poder legislativo, el Gobierno Federal y los transportistas.

Termina su sexenio El Bronco, medio de una polémica por el combate a la corrupción y la inseguridad, así como con una lista de desaciertos, pero también en logros de consideración y significativos sobre todo en el sector salud y el apoyo a la zona rural.

El mayor acierto que dejo el Bronco es en lo que el ha considerado su legado, el sector salud y el trato que le dio a la pandemia.

La administración estatal le aposto a la construcción de hospitales que dejo el gobierno de Rodrigo Medina en obra gris al quedar inconcluso.

 Los recursos invertidos permitieron la edificación del Hospital de Sabinas Hidalgo, de Juárez, de Montemorelos, Galeana, Tierra y Libertad, remodelación del Hospital Metropolitano y la construcción de un nuevo Hospital Psiquiátrico.

Un acierto más fue la creación de las Universidades Militarizadas, desde donde se les brindó apoyo a los jóvenes que no alcanzaban lugar en la universidad o que no podían solventar sus estudios.

Además del cambio radical del centro de la ciudad de Monterrey, con mejores banquetas, y vialidades.

El cambio que le dio al problema de los penales, tras la demolición del Topo Chico, ese centro de readaptación que se convirtió en la tierra de nadie y que causo muchas muertes por la disputa de los grupos delictivos al querer mantener el control.

Además del impulso que le dio a la zona sur del estado con movilidad, infraestructura hospitalaria, empleo, mejores carreteras y apoyo al campo.

Fallida búsqueda presidencial

Entre las decisiones malas destaca sin duda alguna y las más emblemática, su fallida participación por lograr la presidencia de la república.

Su terquedad por ir en su búsqueda ocasiono que descuidara el estado, situación que la ciudadanía le reprocho, ya que, en la contienda electoral, la gente le dio la espalda con su voto y en Nuevo León gano Morena.

En materia de seguridad, lo conseguido por la administración pasada se fue para abajo, el modelo de Fuerza Civil se deterioró, la inseguridad se recrudeció, a tal grado de que las ejecuciones entre las bandas organizadas regresaron.

A pesar de que se disminuyó la contaminación, la situación no se arregló por completo, ya que estas siguen generando mucho polvo al aire y a la Refinería de Cadereyta nunca la pudo meter en cintura.

En el combate a la corrupción quedo a deber, en el caso de la compra de las cobijas a sobre precio nadie fue castigado a pesar de quedar evidenciado el desfalco que ocasionaron a las arcas estatales.

La compra del dron de seguridad fue otro hecho que desato polémica, por el elevado costo en que fue adquirido y que nunca fue utilizado para operar, al final de cuentas se tuvo que regresar y deshacer el contrato.}

El asunto de la suegra Teresa Martínez fue otro escándalo, esto debido al elevado salario que le incrementaron en tan poco tiempo.

Las bronco firmas fue el escandalo mayor, por haber utilizado todo el aparato gubernamental para la adquisición de la rubricas para poder contender a la candidatura por la presidencia.

A pesar de que un tribunal ordeno al Congreso del Estado sancionar al Gobernador Jaime Rodríguez Calderón y al entonces Secretario General de Gobierno, Manuel González Flores, esto nunca sucedió.

La pelea constante con el Gobierno Federal llevo al Bronco a formar parte de la Alanza Federalista para hacerle frente al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y a últimas fechas, el conflicto laboral con el personal sindicalizado del estado, quienes se atrevieron a instalar lonas por la falta de pago.

Una administración en donde serán pocos los que se quedaran, para decir verdad, solamente Carlos Garza Ibarra, tesorero del Estado y Aldo Fasci Zuazua, continuarán en el cargo, el resto, tienen las horas contadas.