La investigación periodística conocida como los Pandora Papers, realizada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) y dada a conocer en México por el medio Quinto Elemento, ha revelado el complejo esquema de triangulación financiera que empresarios y políticos mexicanos utilizan para evitar declarar el origen de sus ingresos, así como para eludir el pago de impuestos en nuestro país, al poner a salvo sus capitales, sin importar su procedencia, del escrutinio que por Ley conduce la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Entre los evidenciados por los Pandora Papers se encuentra el círculo más íntimo de amigos y familiares del ex presidente priísta Enrique Peña Nieto, que de diferentes maneras fueron beneficiados económica y políticamente por su relación con el ex mandatario.

Así encontramos al empresario Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo Higa, que cobró notoriedad al ser uno de los protagonistas del escándalo conocido como Casa Blanca. Una de sus principales compañías, Constructora Teya, fue una de las beneficiadas con contratos para la construcción de tramos carreteros y hospitales en el Estado de México cuando Peña Nieto fue gobernador (2005-2011), pero cuando el priísta llegó a la presidencia, Hinojosa Cantú fue premiado con la remodelación del hangar presidencial, pero cuando ya había ganado la licitación para la construcción del tren México-Querétaro, estalló el caso de la “Casa Blanca”, al descubrirse que el empresario había construido sin costo una lujosa residencia en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México para la familia de Peña Nieto.

Otro empresario y amigo del ex presidente involucrado en los Pandora Papers es Ricardo Pierdant, quien estuvo envuelto en una polémica en agosto de 2016 cuando “The Guardian” dio a conocer que dos años antes, en 2014, había pagado el predial de un departamento en Miami que era propiedad de la entonces esposa del presidente Peña Nieto, la actriz Angélica Rivera, mientras que en México, la SHCP se vio obligada a solicitar que le congelaran todas sus cuentas bancarias debido a sus enormes deudas con el fisco.

Y uno más es Carlos Peralta Quintero, presidente y director de Grupo IUSA, que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto recibió contratos para suministrar todos los medidores de luz a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Curiosamente el empresario y amigo cercano de Peña Nieto, un mes después de que creó esta entidad en el extranjero, en México perdió una batalla legal en contra del Servicio de Administración Tributaria (SAT) a quien le reclamaba la devolución de 1.675 millones de pesos del pago de impuesto sobre la renta. En un comunicado emitido en octubre de 2005, el SAT reiteró que la devolución reclamada por el empresario era improcedente y que tras un largo litigio la Suprema Corte de Justicia así lo había determinado.

Y el hijo del empresario, Juan Carlos Peralta del Río, vicepresidente de Grupo empresarial IUSA, recurrió al mismo paraíso fiscal que su padre para constituir el 18 de abril de 2008 Stargate Partners Ltd. La sociedad creada con su esposa, Greta Jacobson Verla Pindtet.

Como parte de la investigación, los periodistas les hicieron llegar un cuestionario el 30 de agosto de 2021 y en respuesta, Carlos Peralta y su hijo Juan Carlos se opusieron a la publicación de la información y anunciaron que el 28 de septiembre de 2021 presentaron una denuncia por el delito de extorsión e informaron a los periodistas autores de esta investigación que podrán proceder con una demanda civil por daño moral.

Pero también aparecen estructuras vinculadas a familiares y figuras políticas con estrechos lazos con el mandatario, como su primo Alfredo del Mazo, gobernador del Estado de México, y la esposa de éste, Fernanda Castillo Cuevas. Del Mazo también fue implicado en el escándalo que surgió cuando se dieron a conocer los nombres de los políticos que habían utilizado el mismo esquema de ocultación de capitales en los bancos de Andorra, aprovechando que entonces funcionaba como paraíso fiscal.

La esposa de Alfredo del Mazo aparece vinculada a cuatro fideicomisos constituidos en 2004 y 2008, En dos de los cuales sus dos hijos son los beneficiarios. En una cuarta entidad creada por su madre Laura Guadalupe Cuevas Morán, ella y su hermana Regina Castillo Cuevas aparecen como beneficiarias.  En respuesta a un cuestionario enviado en el marco de esta investigación, Fernanda Castillo reconoció la apertura de tres fideicomisos que fueron creados para “generar un ahorro”.

Uno de los fondos, colocado en Stanford International Bank, una filial de Stanford Financial Group, se encuentra en litigio, pues la entidad financiera quebró cuando su matriz fue incautada por las autoridades estadounidenses a principios de 2009.