Por José Francisco Villarreal

Como desde el primer episodio de Foundation noté algunas discrepancias con la saga de Asimov, volví al texto que había leído hace como 30 años. Aún con mi mala memoria, tenía una idea bastante aproximada de una historia uniforme y continua que, en su origen, fue una serie de segmentos relativamente independientes.

Me sorprenden dos cosas. La primera que Asimov fue capaz de crear una saga sólida por “entregas”, placentera en su lectura individual, pero que a cada lectura se fue acomodando perfectamente en la mente para armar ahí, a salvo del papel, una épica consistente y una narrativamente uniforme, pero con “espacios” enormes para la imaginación. La segunda sorpresa es lo que están haciendo con la adaptación para TV. A mí me parecería una empresa imposible. Que exista un Asimov en los créditos no garantiza fidelidad al texto, y no la hay… del todo. Sin embargo sí se aproxima mucho a la técnica de las “entregas” de Isaac, aderezando la narrativa con una visual muy disfrutable y con algunos detalles “románticos” que no me parecen muy comunes en don Isaac.

Contra las “entregas” originales, cada episodio finaliza con una tensión que no acaba de resolver en el episodio siguiente. Los personajes no referidos en el original, o transgenerizados, o “clonados”, son bastante coherentes con la unidad de cada una de las viejas “entregas” alrededor de un personaje. No importa quién sino cómo se enfrentan las “Crisis Seldon”.

Van tres episodios que veo… parece que esto se pondrá interesante. Veremos que hace la TV con una de las mejores sagas de ciencia ficción de todos los tiempos. Eso sí, a diferencia de Juego de tronos que ha tenido que volver sobre su misma historia, la adaptación de Foundation creo que está bien formulada como para expandirse en muchas rutas, tiempos y personajes, por los millones de planetas del Imperio Galáctico que imaginó Asimov.