Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Necesitamos, en el sentido de la propia responsabilidad
y de la responsabilidad común, más democracia, no menos”
Willy Brandt

Ahora sí, ya fue ratificado por el CEN del PAN y no hay más pretextos, Hernán Salinas tendrá que responder por el rumbo y destino del albiazul en Nuevo León.

Y será él, y sólo él, quien escriba su historia al frente del PAN en la entidad, al margen de los grupos y los padrinazgos, lo que haga y lo que deje de hacer entrarán en el balance de sus acciones y omisiones.

Desconozco (no me ha dejado preguntárselo a pesar de que lo he invitado) si Salinas Wolberg tenga conciencia plena de la enorme responsabilidad que hoy pesa sobre sus hombros, porque le heredan un partido en ruinas, una institución que por años fue una potencia y hoy los resultados electorales lo tienen sumido en un profundo hoyo.

Sí, son mayoría en el Congreso local, pero poco a poco han cedido espacios, han perdido batallas, han dejado de tener influencia y eso siempre cuesta un enorme esfuerzo en remontar, esfuerzo que hoy Hernán debe liderar para recuperar los terrenos perdidos.

¿Podrá el nuevo dirigente del blanquiazul dirigir a sus tropas para conseguir el propósito?, no lo sé.

Lo que sí sé es que tendrá que apretarse el cinturón, aprender a negarle a los “dueños” del partido todas sus imposiciones y órdenes, jugar con talento y hacerles entender que es tiempo de sumar y multiplicar, de salir a las calles y responder con hechos y soluciones.

Hernán tiene una encomienda difícil y deberá aplicarse desde ya a conseguir resultados, porque el tiempo apremia, porque las próximas elecciones están a la vuelta de la esquina y no tiene mucho espacio de maniobra. Salinas debe ser el más celoso vigilante del quehacer de sus alcaldes y diputados y constituir una oposición responsable en el Congreso local.

¿Podrá hacerlo o se conformará con simplemente ser un empleado de los “patrones” del PAN?

Ya lo veremos, cuestión de esperar en el tiempo.

ftijerin@rtvnews.com