Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive”
Gabriel Marcel

Intento comprender la lógica del alcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio, que el viernes declaraba públicamente que no estaba afiliado y no le interesaba ningún cargo al interior de Movimiento Ciudadano, deslindándose por completo del partido que lo llevó al poder, pero el sábado hacía acto de presencia en la Convención Estatal del mismo organismo político.

Ahí, Colosio se dejó querer en medio de los vítores y vivas naranjas, se dejó apapachar por el líder moral de ese partido, Dante Delgado y por su dirigente nacional, Clemente Castañeda, quienes lo mencionaron como una de las posibles cartas emecistas para ocupar la candidatura a la Presidencia de la República en el 2024.

Si no le interesa y nada les debe, ¿a qué se apersonó en el evento del sábado? Sólo él.

Lo que sí es que las declaraciones de los “gargantones” anaranjados causan escozor e inquietud en Nuevo León, en donde ya vivimos la película de un gobernador que pide licencia al cargo para irse a perseguir los cantos de las sirenas en búsqueda de la silla presidencial, con fatídicos resultados.

¿Fue Luis Donaldo como mero acto de cortesía y agradecimiento por la postulación? ¿Acudiría en su calidad de alcalde como invitado a una convención del PRI o el PAN?

Los conocemos y sabemos que los “bandazos” y “golpes de timón” son normales y comunes entre nuestros políticos; lo que está difícil es que digan una cosa el viernes y el sábado hagan exactamente lo contrario a lo que aseveran unas horas antes.

La congruencia y la coherencia son valores altamente valorados en las personas y más en nuestros representantes populares.

Yo, la verdad, no entiendo.

ftijerin@rtvnews.com