Joeri comentó que llegaron al acantilado antes de las 9 de la mañana pues siempre hay niebla ahí y se pueden tomar fotos únicas

Una mujer de 33 años falleció tras caer de una altura de 30 metros por intentar tomarse una selfie en un acantilado.

Desde el inicio de la pandemia, Zoe Snoeks y su esposo Joeri Janssen se dedicaron a pasear en su camioneta por Europa.

Según People en Español los hechos ocurrieron en el acantilado cercano al pueblo de Nadrin, en la provincia de Luxemburgo.

Además, la pareja planeaba regresar a su casa tras visitar el lugar donde ocurrió la tragedia.

Joeri comentó que llegaron al acantilado antes de las 9 de la mañana pues siempre hay niebla ahí y se pueden tomar fotos únicas.

De acuerdo con los reportes, Snoeks le pidió a Janssen que cuidara a los perros mientras ella se tomaba fotos en el acantilado.

Sin embargo, en cuestión de segundos la mujer desapareció y el esposo no se percató de lo que había sucedido.

«NO VI NI ESCUCHÉ NADA. SIN CRUJIDOS NI GRITOS. MIRÉ HACIA ARRIBA Y SóLO VI POLVO», DIJO JOERI.

Posteriormente llamó a emergencias para solicitar ayuda y tras varias horas de búsqueda un grupo de rescatistas recuperó el cuerpo de la mujer.