Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente
hay que cruzar y qué puente hay que quemar”
Bertrand Russell

De seguro el alcalde de Monterrey Luis Donaldo Colosio se debe haber arrepentido un millón de veces de haber acudido a ver cómo cuadrillas de Servicios Primarios rescataban los restos de un vehículo que apareció atorado en una alcantarilla al sur de la ciudad.

Si la ocurrencia fue de él mismo, todavía se debe estar lamentando y si la propuesta fue de algún despistado subalterno, también todavía debe estársela mentando.

Y es que desde que apareció la noticia en “El Norte” los comentarios no se hicieron esperar y tundieron bien y sabroso al Presidente Municipal regio por andar haciendo nada en donde no debía.

Ni había vidas en riesgo, ni era un tema prioritario; si acaso un asunto anecdótico por lo sorprendente que puede resultar el encontrarte un coche en el drenaje, pero hasta ahí, nada que justificara la presencia de la primera autoridad de la capital del estado.

Lo menos que le dijeron es que si no tenía cosas más importantes qué hacer.

Volvemos al punto de siempre, cuando no hay agenda, ni temas, ni prioridades y se gobierna en base a la coyuntura y quienes marcan el ritmo, tono y tendencia de la Administración Pública son los medios de comunicación, ocurren cosas como esta en las que lejos de ser aplaudido, el político termina abucheado.

No se puede, ni se debe, gobernar con ocurrencias y una parte fundamental en el manejo de la agenda es mantener la disciplina, empezando por la cabeza de la organización, porque de otra forma es imposible evaluar y medir avances, programas, proyectos, acciones.

Menos frivolidad y reflectores señor Alcalde, que Monterrey lo requiere serio y de tiempo completo.

ftijerin@rtvnews.com