Por mayoría, el Congreso Local aprobó una reestructuración de deuda por mil 193 millones 600 mil pesos a la Universidad Autónoma de Nuevo León para pagarla en un plazo de 20 años.

Esto le permitirá a la máxima casa de estudios obtener tasas de interés más bajas de las que actualmente le paga a Banorte.

La bancada de Morena voto en contra del dictamen presentado por la Comisión de Presupuesto al considerar que esto abre la posibilidad de que se incrementen las cuotas a los estudiantes.

Lo anterior, derivado del Artículo 2 del decreto legislativo que establece la facultad de autorizar a la Universidad a afectar como fuente de pago los ingresos propios. Que se conforman principalmente de cuotas escolares y servicios académicos (ingresos locales).

El diputado Waldo Fernández González considera que al no poner en la ley un transitorio en donde se prohibía que dentro de la reestructuración de la deuda se incrementarían las cuotas, prácticamente se entregaba un cheque en blanco a la universidad.

«No estamos en desacuerdo en que se haga la reestructura, creemos que la necesita. Que el Rector es un hombre que está entrando en medio de una tormenta. Le dejaron un verdadero desorden administrativo. Pero me preocupa que en el dictamen quedó que la fuente de pago de esa deuda serán los ingresos propios. Y éstos son las cuotas y los servicios».

«La preocupación es porque se le deja un cheque en blanco a las autoridades de la Universidad para que aumenten las cuotas. Y los ciudadanos, de nueva cuenta, paguen las ineficiencias administrativas de otras autoridades», expuso.

Sin embargo, los diputados de Movimiento Ciudadano, Norma Benítez y Eduardo Gaona Domínguez, negaron que esto fuera a suceder.

Aseguraron que al aprobar esto la UANL tendrá más recursos para su operación e inversión en obras y programas.

«Un contundente no, se establece que las cuotas pueden pagar ese refinanciamiento, simplemente es eso, hay que ser muy claros en el dictamen, no votamos por el incremento de cuotas, la UANL se mantiene también de recursos estatales y federales», enfatizó Gaona.

La panista Mirna Grimaldo Iracheta apoyo el dictamen y argumento que al extender el plazo de pago, la Universidad Autónoma de Nuevo León tendrá más flujo para operar.

«El Congreso del Estado le está dando la confianza al nuevo Rector, al doctor Santos Guzmán. Para que esta deuda se reestructure a 20 años y pueda tener más flujo para operación», dijo.

Esta solicitud se había hecho desde junio del 2020, sin embargo, por el asunto de la pandemia se había quedado pendiente.