Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Los fanatismos que más debemos temer
son aquellos que pueden confundirse con la tolerancia”
Fernando Arrabal

¿Cuánto cuesta una hoja de papel membretada?

¿Cuánto es el salario por día de una secretaria y el de un mensajero? ¿Cuánto se debe depreciar por día una computadora y una impresora? ¿Cuánto el costo de tintas? ¿Qué precio le ponemos a un sello de recibido, otra secretaria para recibir y una más para que le llegue a la persona un oficio?

¿Cuánto es el sueldo diario de una diputada del Congreso local y cuánto el del Secretario de Medio Ambiente en Nuevo León?

Bien, pues de todo ello dispuso la Diputada local Brenda Sánchez para hacerle un exhorto al Secretario Alfonso Martínez Muñoz, para que deje de lado cuestiones baladíes como la contaminación ambiental y corra presuroso con toda la dependencia a su cargo a investigar y castigar el caso del maltrato a un perro en Salinas Victoria, Nuevo León.

Si no fuese patético la verdad es que parecería un muy mal chiste.

Porque el problema no estriba en el combate al maltrato animal, en el cual estamos de acuerdo, sino en la forma de atender una problemática por parte de la legisladora que más que solucionar un problema, resulta evidente que lo que pretende es atraer reflectores para lucirse.

Movilizar todos esos recursos físicos y humanos para castigar a una persona que atentó contra un perro termina siendo un despropósito, no en cuanto a la vida del can, pero sí en el orden de las prioridades que hoy por hoy debemos tener en Nuevo León en la resolución de nuestros problemas comunes.

Lo dicho tantas veces: no se puede ni se debe legislar en función de los gustos, preferencias, filias o fobias personales de cada diputado; es necesario que los legisladores comprendan que no están ahí para defender intereses o gustos propios o de grupo, sino que desde su encargo deben velar por el bienestar de todos los nuevoleoneses, incluidos los que de alguna manera no coinciden con su forma de pensar, porque ellos también pagan su salario y tienen el derecho de ser representados.

La diputada Brenda es el típico caso que confunde lo micro con lo macro o dicho en otras palabras, que se pierde viendo el detalle del árbol sin percatarse el problema del bosque.

Seriedad diputada, que ni usted, ni los funcionarios de todos los niveles de gobierno, están para cumplir antojos o caprichos y su tiempo es mucho muy valioso.

Finalmente, ¿por qué no envió un exhorto igual a la Secretaría de Seguridad pronunciándose por el asesinato de un menor de un balazo?

ftijerin@rtvnews.com