En diciembre del año pasado, cuando la CDMX colapsó por la pandemia, la jefa de Gobierno acudió al C5 y empezó a tomar las llamadas de la línea de emergencia. Sin embargo, no suele contarlo porque lo que le importa es «el trabajo, no la imagen».

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, afirmó en entrevista con El País que una de sus prioridades es el trato y la cercanía con la gente. A pesar de que es criticada por su “aparente frialdad”.

En este sentido, la mandataria estatal ejemplificó esta situación con un suceso que ocurrió en diciembre del año pasado. 

Durante “el peor momento de la pandemia en la capital”, un día llegó al Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la CDMX y empezó a tomar las llamadas de las personas que se comunicaban a la línea de emergencia, sin revelar su identidad.

Los hospitales habían colapsado y no había ambulancias suficientes. Sheinbaum subrayó que ese tipo de anécdotas y acciones no las ha contado porque lo que le preocupa es el trabajo, no la imagen.

“YO SÉ QUE HICE LO QUE TENÍA QUE HACER”, EXPRESÓ.

¿Hay diferencias entre Sheinbaum y AMLO?

Desde que inició su administración, la jefa de Gobierno se apegó a las medidas de la cuarta transformación, como alejarse de la ostentación de recursos. 

Por ello, viaja en un automóvil sin demasiada protección, más que una camioneta al frente; la cual es conducida por un conocido suyo y que forma parte de la sociedad civil. Es decir, que no cuenta con credenciales de seguridad.

Aunque reconoció que sí hay algunas discrepancias con el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero ninguna podría causar su división. Un ejemplo, dijo, es la negativa del Ejecutivo de no usar cubrebocas.

Asimismo, agregó que algunas diferencias entre ambos sobre la forma de gobernar podrían surgir porque ambos son originarios de diferentes lugares; estudiaron cosas diferentes y cada uno tiene un contexto distinto.