Por Francisco Tijerina Elguezabal

“En política pasa como en las matemáticas:
todo lo que no es totalmente correcto, está mal”
Edward Kennedy

Tiene razón el Gobernador Samuel García en su lógica cuando dice que si los casineros tenían dinero para pagar “moches” a los inspectores, entonces deben tener dinero para incrementar el impuesto que le pagan al Estado.

Sin embargo, lo que parece sencillo se complica y la afirmación termina por no ser cierta, dado que existe una variable que el Ejecutivo Estatal no consideró en sus cálculos.

Ocurre que el “moche” que daban los propietarios de los casinos y restaurantes era para que los inspectores se hicieran de la vista gorda y permitiesen fumar al interior de los establecimientos.

No tanto en la comida, pero en la jugada, está íntimamente relacionado el fumar con estar sentado en las maquinitas y un alto porcentaje de los apostadores tienen adicción a la nicotina, por lo que al impedirles realizar las dos actividades al mismo tiempo, han optado por dejar de ir a jugar, golpeando severamente los ingresos de los casinos.

Así, sin ingresos, va a resultar imposible que puedan soportar un incremento del porcentaje destinado al pago de impuestos estatales y en poco tiempo, ya lo verán, terminarán por agarrar sus chivas e irse para otro estado, dejándonos “sin Juan y sin las gallinas”.

Samuel conoce bien Las Vegas, ha estado varias veces ahí, por lo que se ha dado cuenta de que a diferencia de los lugares públicos y los restaurantes, en todos los casinos de Las Vegas se permite fumar, ¿por qué no hacer una excepción aquí y exigirles que -como ya lo tienen- mantengan áreas exclusivas y diferenciadas para fumadores y no fumadores y con ello, ahora sí, exigirles incrementen el pago que le hacen a las arcas estatales.

El dinero que entra por este concepto no es poca cosa, de manera que el Gobernador debería pensarlo un poco y replantear su estrategia, a fin de cumplir con el objetivo.

De otra manera, se baja el cero y no contiene.

ftijerin@rtvnews.com