Con al menos tres ejecuciones durante los primeros minutos, el 2022 registró un arranque por demás violento.

Si bien Aldo Fasci Zuazua, Secretario de Seguridad en el Estado, advirtió que sería un inicio difícil, la realidad superó todo pronóstico.

Mientras festejaban la llegada del Año Nuevo, padre e hijo fueron asesinados por hombres armados, en la Colonia Ignacio Altamirano.

Los pistoleros arribaron a bordo de un vehículo al cruce de las calles Cerrito y Presidencia Municipal Sur, donde ambas víctimas quedaron sin vida.

De manera adicional, la cabeza de una mujer fue abandonada en una hielera de hielo seco, en el Barrio Moderna, al norte de Monterrey.

En el cruce de las calles Orto y Thompson, fueron dejados también el cuerpo de la víctima envuelto en una cobija, y restos humanos en una bolsa de plástico.

Se estima que la fémina, aún sin identificar, tenía entre 30 y 35 años.

El pasado jueves, Fasci Zuazua aseguró que la tranquilidad volvería a Nuevo León, pero hasta dentro de unos meses.

Es de destacar que el año pasado cerró con mil 058 homicidios, cifra más alta en los últimos diez años.

Ejecuciones en la vía pública y a plena luz del día, fueron el común denominador en las últimas semanas.