Por Francisco Tijerina Elguezabal

“La historia se repite. Ese es uno de los errores de la historia”
Charles Darwin

Siempre es igual. Es la misma historia que se repite una y otra vez y aunque los gobiernos dicen que esta vez lo resolverán en definitiva, después de un tiempo vuelve a ocurrir.

Y puede ser una inundación o un incendio el que arrase con un montón de tejabanes asentados en un predio irregular, sin servicios oficiales, pero con algunos de ellos gracias al disimulo de la autoridad que se hace de la vista gorda para mantener contento al líder que, como retribución a los favores, se compromete a que “sus compañeros” voten por el partido que les permita seguir ahí.

La historia de “El Pozo” es exactamente la misma que han vivido otras familias que construyen sus viviendas en márgenes de ríos que se ha llevado la corriente en una crecida de agua o que les sucedió lo mismo, un incendió acabó con todo.

Poco más de un centenar de tejabanes en un terreno bardeado, en donde vivían 172 personas. Es la vida, es la pobreza, pero también es en mucho la ineficiencia de los gobiernos que ahora, ante la tragedia, andan investigando quién es el dueño de esa tierra y cómo ayudar a quienes todo lo perdieron.

Y en la prisa y el salir en la foto se hace todo al revés. Dicen que van a checar si Fomerrey les puede apoyar para quedarse ahí o reubicarlos, pero de entrada les llevan maderas y láminas para que vuelvan a construir sus tejabanes. Dicen que harán un diagnóstico, ¿pero por qué hasta ahora?

Sería mejor acelerar las indagatorias y procedimientos, retrasar la estadía de estas familias en albergues temporales y pensar en darles una solución más definitiva, que simplemente y como siempre pasa, “taparle el ojo al macho”, pasarle la bola a la comunidad para que “apoye, ayude y colabore” con sus hermanos y después dejarlos ahí a su suerte.

Y es el cuento de nunca acabar porque si no son ellos que regresan al mismo lugar y los reubican, tan pronto como dejen solo el espacio vendrán otros y la historia se repetirá, cuando llegue un huracán con sus lluvias o cuando se desate un nuevo incendio.

Es tiempo de replantearnos la política social que deben hacer nuestros gobiernos, no dando limosnas o auxiliando en los casos graves, sino pensando seriamente en elevar la calidad de vida de esos seres humanos con acciones que pasen de la inmediatez (y la foto para los medios y las redes sociales) a una verdadera plataforma social.

ftijerin@rtvnews.com