El guionista y director Guillermo del Toro habló de su más reciente película; El callejón de las almas perdidas, al término de la función especial de premier que se llevó a cabo en la Cineteca FICG, la plática transmitida vía zoom fue dirigida por el monero y amigo del cineasta, Trino Camacho, informó MILENIO.

El drama y la atmósfera oscura de la cinta que Del Toro escribió en colaboración con Kim Morgan y que es protagonizada por Bradley Cooper, Cate Blanchett y Toni Collette contrastó con el sarcasmo, el humor y el desenfado con el que Trino y Del Toro rememoraron sus gustos por el cine, además, Guillermo reveló que desea rodar una película en la Ciudad de México.

«Tengo un guion que me ha costado mucho trabajo, lo tengo desde hace como diez años y tengo perfectamente el primer acto, el segundo acto medio ya claro, sé a dónde va el final, pero me cuesta trabajo. Lo disfruto mucho, lo hago cuando puedo y sí quiero si se puede regresar a filmar a México», dijo el cineasta.

«El origen de todo es algo que escuché en una conversación y me pareció tremendo agarré. Una vez más no sería de terror, no es policíaco, pero es un drama real en tres partes, si lo logro resolver nos lanzamos porque me gustaría hacerlo. Lo que más me gustó hacer en Doña Lupe era escribir diálogos en español, me encantaba escribir eso de –‘pinche vieja pata de palo’-, joyas literarias como ésa», comentó.

El callejón de las almas perdidas

En cuanto a su más reciente estreno en la pantalla grande; El callejón de las almas perdidas Del Toro compartió que estudió mucho e hizo un buceo profundo en la filmografía de cine negro.

«Neorrealismo, que es muy cercano al cine negro, aunque el cine negro enseña la barrera económica que no se puede cruzar más que con el crimen y el neorrealismo tiene esa misma presión de la gente que no puede cruzar esa barrera. También estudiamos muy cuidadosamente el cine previo al código de censura hasta el 1932, 1933 en América, estudiamos bastante y nos metimos a la bibliografía del cuate que escribió la novela, Gresham, la estudiamos lo más profundo posible. Eso fue muy sabroso, que realmente lo que hacemos es tener un ciclo de cine todos los días», recordó.

Detalló que se trata de una cinta hecha como una película de cine clásico, pero más arriesgada, diferente y mucho más liberadora.

El cineasta destacó: «Para mí la película es muy en este rollo ripsteiniano o de Buñuel en México o de Gavaldón, no es casualidad que inmediatamente con la Cineteca FICG restauramos El Suavecito, que es cine negro mexicano».

Agua y hielo, los elementos presentes

Del Toro mencionó que conforme ha pasado el tiempo empezó a hacer un cambio gradual en su forma de contar las historias, señaló que el ingenio visual y los monstruos lo protegen de «hablar mal, descarnadamente de ciertas cosas», sin embargo, aseguró que siempre ha sentido curiosidad por retratar cosas diferentes en cada cinta.

El callejón de las almas perdidas detalló que es un drama sin elementos sobrenaturales, aunque las atmósferas son muy elaboradas visualmente, casi fantásticas en cierta forma.

«Podríamos echarnos un rollo de cómo está diseñada la película visualmente, la primera parte es líquido, es agua y la segunda es nieve; pero la neta es que cuando yo era chiquito y llovía en Guadalajara, me gustaba tanto que me dormía junto a la ventana de la casa oyéndola. Tenía un radio de onda corta y en la noche ponía la BBC y me sentaba junto a la ventana con una almohada y veía la lluvia y veía las gotas caer y oía el radio.

«Guadalajara huele a barro húmedo, efectivamente cuando llueve y me acuerdo de eso y para mí la lluvia es totalmente cinematográfica y le atinas con la nieve, porque es lo más raro para mí como mexicano la nieve. Me parece que cuando nieva me parece hermosísimo. La otra vez le preguntaron a un actor –‘¿cómo es trabajar con Guillermo del Toro?’-, -‘muy frío’-, la verdad es que sí. Pero siempre son alcantarillas, callejones», dijo entre risas.

La misma película a color y en blanco y negro

Finalmente, el cineasta recomendó ver las dos versiones, tanto la que está elaborada a color como la que se editó en blanco y negro.

«En Los Ángeles pasaron la película en blanco y negro y en color, y lo vamos a hacer en la cineteca de Guadalajara y en la cineteca de México. Y ahorita empezó la película en cinco salas en blanco y negro y va a subir a 500 en los Estados Unidos esta semana y va a abrir en Francia, en España en blanco y negro. Es otro rollo en blanco y negro, si tienen chance véanla en blanco y negro», concluyó.