Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua.” // Antoine de Saint-Exupéry

En la búsqueda permanente de la notoriedad, que no de los resultados y mucho menos del beneficio de los habitantes de Nuevo León, el diputado Waldo Fernández se equivoca nueva y rotundamente.

Y es que a don Waldo le gana invariablemente la obviedad.

Ayer se puso, otra vez, la capa de súper héroe y subió a la tribuna del Congreso local a pedir a la Conagua un informe detallado sobre la totalidad de los títulos y permisos para la explotación de agua en Nuevo León y analizar la viabilidad de emitir una declaratoria de «rescate de concesiones» para poder disponer de estas fuentes para el abasto en la zona metropolitana.

La propuesta suena bien, sin embargo nos podría llevar a un problema mayor si acaso les cerraran la llave a las empresas que requieren de los pozos que hoy tienen mediante una legítima concesión, porque al detener su producción se pondrían en riesgo millares de empleos y entonces sí, sin agua y sin dinero.

La propuesta del diputado debería ser la última, pero la última opción y sólo en caso de una verdadera emergencia.

Antes de andar de novedoso, Waldo debería exigirle a Agua y Drenaje que de una vez por todas cancele las tomas clandestinas que mantienen muchos de sus cuates ricos en San Pedro y que por años no han pagado un centavo por el servicio, como también debería hacerlo (si es que tiene con qué hacerlo) con toda el agua que desde siempre se roban sectores como Tierra y Libertad y muchas otras colonias de posesionarios.

No es un asunto de cobrarles por el servicio, sino de meter orden, porque al final toda esa agua, la que se roban ricos y pobres, la terminamos pagando los usuarios y hoy el dinero no es el problema, sino el agua en sí misma.

Pero hay que exigirle al diputado que sea congruente y que antes de enderezar sus cañones sobre las empresas que tienen concesiones legales para la explotación de pozos, vaya y les corte el chorro a sus amigos Beto y Lupita, y a los demás como ellos, que tienen la misma o mayor culpa de nuestras desgracias y de paso les pare el alto a los directivos de Agua y Drenaje que de este tema nunca hablan, además de obligarles a que reparen las fugas que nos hacen perder mucho más líquido del que se imaginan.

ftijerin@rtvnews.com