Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo.” // Federico García Lorca

En una época que se destaca por el respeto a la diversidad, no termino de entender a los políticos que pretenden gobernar en base a sus gustos, aficiones, filias y fobias. Quien ostenta un cargo público gobierna para todos, incluidos quienes no comparten su punto de vista y es su deber y responsabilidad el proteger sus derechos en todo momento.

Ayer en la Comisión de Legislación del Congreso de Nuevo León se aprobó una propuesta para declarar Patrimonio Cultural Inmaterial a la charrería, rodeo, jaripeo, carreras de caballos, cabalgatas, combate de gallos y la tauromaquia.

Triste, pero sobre todo indignante, fue ver el proceder de algunas legisladoras que sin pudor ni recato se atrevieron a mentir al tratar de argumentar su negativa a la propuesta; de vergüenza el observar la falta de preparación para abordar el tema y su pobre argumentación para sustentar sus posicionamientos.

La diputada Anylú Bendición Hernández mintió al decir que en el Congreso de la CDMX se prohibieron las corridas de toros; pero no sólo eso, ¿cómo pretende legislar sobre lo que desconoce? En una de sus intervenciones aceptó que nunca ha ido a una corrida de toros o una pelea de gallos. Dijo también que «Nosotros escuchamos a la gente», pero, ¿a qué gente?, ¿sólo a la que ella le gusta o conviene?

Sandra Pámanes cuestionó el aporte cultural de la Fiesta Brava a la vida de nuestra sociedad. Si no es así, querida Sandra, ¿entonces por qué Abelardo Leal escribió poemas y pasodobles, y Héctor Carrizosa, Alberto Cavazos y Jesús Puente Flores hicieron pinturas y esculturas; por qué Don Arsenio Cantú en Cadereyta tocó y compuso música y por qué Rosario Zambrano y Sandra Guerra bailaron flamenco? ¿Eso no es cultura? Todos ellos se inspiraron en los toros.

Brenda Sánchez, que no es integrante de la comisión pero que fue a meter su cuchara, afirmó que desde hace 20 años la sociedad de Nuevo León no acepta la tauromaquia, ¿quién es ella para erigirse como la voz de la sociedad? Miente diputada, usted miente.

De Iraís Reyes mejor ni hablar, fue a hacer una exposición leguleya a su conveniencia.

Ya lo dijo Federico García Lorca: “Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo”. Me pregunto si sabrán quién fue García Lorca.

Nuestra tradición taurina data de junio de 1798 cuando se realizó la primera corrida o juego de toros que se efectuó en ocasión de la “reciba” del nuevo gobernador, General Juan Francisco de Vergara y Mendoza, en un improvisado coso en los aledaños de la Plaza Zaragoza, y la “plaza” fue hecha con carrizo, morillos y ramazones en lo que hoy es el Círculo Mercantil Mutualista, en la esquina de Zaragoza y Ocampo.

Y desde entonces, Nuevo León ha dado al mundo grandes glorias del toreo que han puesto en alto el nombre de nuestra entidad, pero también excelsos artistas de la más variada cantidad de disciplinas.

Negarse a ello es una absoluta aberración.

Están ahí para legislar, pero sin mentir, sin engañar, sin intentar imponer sus gustos por encima de los de la ciudadanía

ftijerin@rtvnews.com