Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

Caricatura de Santiago Vidaurri, el gobernador de Nuevo León, Samuel Alejandro García Sepúlveda, cedió y se las dio al gobernador de Texas, Greg Abbott. El periódico texano de la familia Junco de la Vega, El Norte de Monterrey, lo celebró así:

“MIENTRAS los otros Gobernadores fronterizos estaban analizando cómo hacer un frente común contra el Gobernador de Texas, Greg Abbott, ante el atorón fronterizo provocado por las revisiones extraordinarias al transporte de carga ordenadas por el republicano, Samuel García y sus huestes tomaron -literalmente- otro camino…

“EN cuanto estalló la bronca en los cruces, el Gober y su tropa, encabezada por Marco «El Pollo» González, titular de la Corporación para el Desarrollo de la Zona Fronteriza de Nuevo León (Codefront), buscaron cómo colaborar con el equipo de Abbott en hallar una solución al caos, en vez de subirse al ring contra los texanos…

“EL resultado fue un acuerdo bilateral Texas-Nuevo León que el propio Abbott calificó de «anuncio histórico»…”

No contentos con esto y agringados, se rieron de los otros estados, Tamaulipas, Coahuila y Chihuahua, porque tuvieron que adoptar lo que bautizaron como el Modelo Nuevo León. Poco le duró el gusto a Samuel, quien cedió y se las dio a Greg a las primeras de cambio. La respuesta fue un acuerdo bilateral entre la Casa Blanca y el canciller Marcelo Ebrard para habilitar el puente de Las Cruces de Nuevo México para el paso aduanal y quitarle a Laredo esa cuasi prerrogativa. El alcalde de esa ciudad texana habla de multimillonarias pérdidas por el capricho electoral de Abbott.

Samuel Alejandro sin ir a Dallas… fue. Nadie se las… nadie se lo pidió y ya andaba ofreciendo una Border Patrol. En Texas firmó su entreguismo, su verdadero patrón, se sabe, es Greg. Y luego embaucó con detonar el Puente Colombia porque por ahí pasarían todos los autos eléctricos de Tesla. Otra mentira, ¿dónde está la firma, la foto de Samuel con Elon Musk?

Deteriorado, vapuleado, Samuel Alejandro ya no sabe qué inventar. Con el caso Debanhi aseguró que él no representaba al Poder Judicial y, por tanto, no podía opinar sobre los expedientes. En el caso de Yolanda Martínez, ahora sí conoce los expedientes y ya se convirtió en testigo, fiscal y juez al condenar al tío de la joven.

Samuel Alejandro es un fiasco, el caso del Bronco ya se le escurre de las manos y, justicia prosaica o poética, Morena nacional ya la emprendió en su contra al solicitar a la Fiscalía General de la República dar vista sobre la triangulación de recursos en su campaña electoral.

Ya ves Samuel Alejandro, por esto, por eso y, por aquello, te abuchean.