Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Los más obstinados suelen ser los más equivocados,
como todos los que no han aprendido a dudar”
Samuel Butler 

Mal de políticos bisoños es el creer que son dueños y poseedores de la única y absoluta verdad.

Juan Ignacio Barragán tiene muchos años metido en el ajo del gobierno, pero es la primera ocasión en que le dan la responsabilidad de un cargo de nivel como es la Dirección de Agua y Drenaje; el problema es que en ese puesto el arquitecto pone en riesgo la vida de personas y la actividad productiva de toda una metrópoli con sus decisiones.

Diese la impresión de que Juan Ignacio por fin comprendió que la población consume más agua de la normal debido al pánico de quedarse sin servicio; lo malo es que no comprende que ese miedo lo genera específicamente él con sus torpes declaraciones.

Mientras acepta que la población está acaparando más agua por miedo, vuelve a las andadas y dice que a nuestras presas le quedan únicamente 20 días más de agua, lo que evidentemente generará el pánico en los usuarios que buscarán afanosamente guardar agua así sea en un gotero. Además de volver a amenazar a todos con ajustar el programa de racionamiento de servicio que se tiene.

Muestra clara de la incapacidad e inexperiencia de Nachito como vocero es su afirmación de que no hay capacidad de brindar servicio óptimo en la zona noroeste porque los tanques se vacían tan pronto los abren.

A ver, a ver, a ver… no hay que ser ni genio, ni brujo, ni adivino, para recordar que hasta hace poco tiempo la empresa que dirige le daba batería a toda la zona metropolitana… ¿cómo es que ahora el suministro de un área depende de que otra esté repleta?

Está claro que a Nachito sus achichincles le vendieron una historia y él se las compró sin chistar ni dudar, pero aquí hay algo extraño, porque dice que los tanques vuelven a recibir líquido por la noche, pero no es suficiente y así se corta el servicio… y si se corta y el problema es que no están llenos, ¿por qué extender el corte y permitir que se vuelvan a llenar para así regularizar la situación?

A Barragán no tarda en llegarle la lumbre a los aparejos y lo van a cesar sin miramientos cuando las protestas empiecen a generar violencia urbana, bloqueos y crezcan las recriminaciones al gobernador en las redes sociales. No importará si le sabe o le entiende, lo van a poner de patitas en la calle porque su problema se convertirá en un asunto político y sobre todo de imagen, que es a final de cuentas lo que más le preocupa al Gobernador.

Eso es lo que Nacho no ve cuando abre la boca a tontas y a locas en cada conferencia de prensa fallida. A ver cuánto le dura el gusto.