En abril de 2022, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento de 0.54 por ciento respecto al mes anterior; con este resultado, la inflación general anual fue de 7.68 por ciento, la más alta desde enero de 2001, de acuerdo con la información publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los productos y servicios que aumentaron de precio y tuvieron mayor incidencia en la inflación de abril fueron: jitomate; gasolina de bajo octanaje; pollo; aguacate; tortilla de maíz; servicios en loncherías, fondas, torterías y taquerías; chile serrano; servicios turísticos en paquete; vivienda propia; y huevo.

No obstante, lo anterior estuvo parcialmente contrarrestado por precios más bajos en: electricidad, limón, cebolla, plátanos, uvas, otras frutas, televisores, chayote, nopales y paquetes de internet, telefonía y televisión de paga.

Inflación subyacente

Al interior del INCP, el índice de precios subyacente (excluye precios de bienes y servicios más volátiles, como agropecuarios y energéticos) tuvo un aumento de 0.78 por ciento mensual y de 7.22 por ciento anual, el más alto desde enero de 2021.

Al interior del índice subyacente, a tasa mensual, los precios de las mercancías subieron 1.03 por ciento y los de los servicios 0.48 por ciento.

Inflación no subyacente

En tanto, el índice de precios no subyacente retrocedió 0.14 por ciento a tasa mensual y a tasa anual creció 9.07 por ciento.

Dentro del índice no subyacente, los precios de los productos agropecuarios crecieron 1.05 por ciento y los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno bajaron 1.07 por ciento a tasa mensual. Esto se debió principalmente a los ajustes en las tarifas eléctricas dentro del esquema de temporada cálida en 18 ciudades del país.

Imagen portada: Cuartoscuro