Por tercera ocasión, Justin Bieber regresó a la sultana del norte, esta vez con Justice World Tour, el cual llenó a su máxima capacidad el estadio Mobil Super, donde los fans lo tomaron como el sitio perfecto para disfrutar del mega espectáculo que el canadiense ofrece; informó MILENIO.

Desde temprana hora, las filas se hicieron a las afueras del recinto, conforme caía la tarde las luces del escenario comenzaron a encenderse hasta que en punto de las 20:40 horas se prendieron las 9 pantallas y Justin Bieber apareció en ellas para el intro del show.

Minutos después, los cinco músicos tomaron sus posiciones al mismo tiempo que los gritos ensordecedores de las fans estallaron, fue entonces que desde el centro del escenario, con la ayuda de un elevador, apareció el canadiense provocando la locura, a tal grado que la lluvia que se sintió en ese momento pasó desapercibida.

«Somebody», Hold On» y «Deserve You», fueron las primeras canciones que interpretó; la pirotecnia estuvo presente en más de la mitad de su repertorio, en diferentes ocasiones o frases, el cielo se iluminaba de colores.

«Monterrey, bienvenidos al Justice tour, estoy muy emocionado de estar aquí, muchas gracias», mencionó el cantante a sus fans y posteriormente en español les dijo: «Te amo, te amo, te amo», para continuar en su idioma natal: «Es una noche especial».

El cantante aprovechó todo el escenario y la pasarela que se adecuó para que se acercara a sus fans, incluso en más de una ocasión sacó sus mejores pasos de baile provocando aun más la euforia.

Justin no se complicó con su vestuario ya que apareció ante su publico con una camiseta interior de tirantes, en color blanco, y unas bermudas, en color caqui.

Diez bailarines acompañaron al cantante en diferentes canciones, de las que más llamaron la atención fue en Yummy, en donde incluso metieron una mesa gigante y bailaron sobre ella o que decir en el tema «Changes», donde simularon una cabina de transporte público que llevaba por nombre «Monterrey», en ella interpretó además «Love yourself», una de sus baladas más significativas.

La noche avanzó y con ella la presentación, llegó el turno de otro de los más grandes éxitos del cantante, con el que sin duda puso, no sólo a corear a todo el estadio, si no que hubo aquellos que hasta se animaron a hacer la peculiar coreografía de «Sorry».

Bieber se retiró por unos segundos del escenario pero a su regreso lo hizo sin la camiseta, provocando los gritos ensordecedores de sus fans, ahí apoyado de elevadores y tarimas Justin cantó desde las alturas, al mismo tiempo que la lluvia se volvió a sentir, dejando un panorama impactante.

«Boyfriend» fue otro de los temas que no pudieron faltar en este concierto aunque sin duda la canción más esperada fue la que lo catapultó a la cima de la popularidad «Baby», solo que a diferencia de su lanzamiento ahora vimos a Justin mucho más maduro sobre el escenario mientras sus fans gritaban el coro y él simplemente bailaba.

Tras finalizar el éxito, el cantante se trasladó al centro del escenario, ahí un piano ya lo aguardaba y comenzó entonces a demostrar otro de sus talentos, posteriormente se dirigió nuevamente a sus fans.

«Demos gracias a Dios para que llegue la paz, el confort y la justicia», manifestó el cantante antes de interpretar «Peaches», provocando los aplausos.

Pasadas las 22:00 horas, el concierto llegó a su fin tras «Anyone», fue entonces que una gran descarga de pirotecnia se vio en el Estadio Mobil Super y Justin Bieber se despedía de los asistentes.

El cantante abandonó las instalaciones del recinto a bordo de una camioneta blindada y modificada, en color negro, y rodeado por elementos de Tránsito y Fuerza Civil, trascendió que su destino era el Aeropuerto del Norte.