Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

El dueño del Grupo Reforma (El Norte) Alejandro Junco de la Vega, no conforme con robarse el agua del Río Ramos para su rancho en Allende, Nuevo León, ahora desde su periódico lucra con la sequía (Jesús Alberto Martínez, de El Rey del Cabrito, podría dar datos contundentes del saqueo de Junco de la Vega). En Monterrey todos sabemos de la doble moral del propietario de Reforma, su andar por el mundo es tirar la piedra y esconder la mano o ver la paja en el ojo ajeno y nunca la viga en el propio.

Ahora le dio por organizar un evento para el 4 de agosto, “El reto histórico para agua NL” (¡recontra sic!), ni la redacción perdonan.

Los Tubos publicó el 16 de junio: “A 56 kilómetros del área metropolitana de Monterrey, en el municipio de Allende, se ubica uno de los ranchos que Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey detectó como aquellos inmuebles que de manera ilegal se estuvieron apropiando del vital líquido, del agua, todo esto en medio de la crisis por la sequía que se vive en Nuevo León, muy cerca de este lugar se encuentra el Río Ramos.

“Diversas denuncias anónimas realizadas a Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, aseguran que un rancho de grandes dimensiones en el municipio de Allende, presuntamente desvía agua del Río Ramos hacia la propiedad; de acuerdo a fuentes y lugareños, el inmueble pertenece a los dueños del periódico El Norte, concretamente a Alejandro Junco de la Vega”.

El gobernador de Nuevo León, Samuel García y el director de los Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, Juan Ignacio Barragán, nada han hecho al respecto de esta denuncia periodística.

Al contrario, Barragán se apuntó en el evento privado de Junco de la Vega, un foro que tiene un lucrativo costo, para quienes deseen asistir, de 850 pesos. Juan Ignacio va a un evento privado, con costo, a brindar información pública. Quien alguna vez dijo que no necesitaba el salario de AyD, sin embargo se lo aumentó así como aumentó el cobro del servicio de agua a los ciudadanos, ahora, con el dinero ciudadano, va a rendirle pleitesía privada a Junco de la Vega.

El 7 de julio publiqué en esta columna: “Experto en el fracaso, Juan Ignacio tiene un mal historial como servidor público, desde el gobierno de José Natividad González Parás, donde fungió o fingió como titular de la Agencia Estatal de Desarrollo Urbano; otra de sus funciones públicas fue la de encabezar el Sistema Integral para el Manejo de Aguas Pluviales; fue secretario de Desarrollo Urbano y Ecología en San Pedro y, cuando no tuvo hueso, se allegó la presidencia de la Sociedad de Urbanismo de Monterrey”.

La propiedad privada de las funciones públicas. El inepto de Juan Ignacio Barragán medrando con el dinero y la sed de los nuevoleoneses y el inmoral Alejandro Junco de la Vega mostrando la crisis hídrica en un foro, mientras se aprovecha de la sed de sus lectores de la zona citrícola –recuerdo que en la peor crisis de seguridad, Lorenzo Zambrano (Cemex) lo criticó por huir de Monterrey a San Antonio.

Juan Ignacio no va a renunciar a participar en este foro, no puede, es lacayo de Junco de la Vega pero, ¿sobrevivirá en su puesto Juan Ignacio hasta el 4 de agosto?