Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

Después de la pandemia, regresa la Feria Internacional del Libro a Monterrey, auspiciada por el Tec, es decir, FEMSA de Eva Gonda y su cuentachiles, José Antonio el Diablo Fernández. Rehabilitada, la Feria nos da feria no-regia al encabezarla Consuelo Sáizar de la Fuente quien, más atenta con su esposa al solicialitos de San Pedro y no a la FIL, desde antes entrega magras cuentas.

La mejor feria presencial del libro termina siendo una descompuesta feria. Habrá llenos, bien; multitudes recorrerán pasillos, mejor. Y, sin embargo, esta feria ya es un fracaso. Si la señora Isabel Allende es el menú mejor del menú literario, jodidos estamos. Si hacen de Javier Marías un cadáver exquisito, peor. ¿Y los autores regios?

Contratar a la calderonista Consuelo Sáizar fue un error. ¿La pobreza intelectual de los directivos del Tec le consultó al Diablo Fernández este fichaje? ¿A Eva Gonda? Estos meses Consuelo se la pasó en el café sampetrino, en la copa cuasi insulsa. ¿Y la Feria? Pues dadle feria de menos al Tec y su sistema nacional educativo.

Muesca mediante, Consuelo Sáizar sin planeación, sin organización, recurrió al Gobierno del Estado para que facilitara una feria infantil dentro de la Feria. Calderonista, sus invitados son derecha, el único punto rojo es Paco Ignacio Taibo II, un peso mayor, por lo que puede decir, de la dolarización de los otras y otros invitados.

Reviso para darle contexto al socialitos. Recupero polvo de aquellos lodos, según datos públicos. Si mal no recuerdo la Auditoría Superior de la Federación presentó denuncias de hechos por irregularidades detectadas en las revisiones de la cuenta pública cuando Consuelo fue responsable de Conaculta. ¿Mala información administrativa? ¿Robo? No lo sé. Sí sé que me agrada su greñudez tan límpida como su pasado administrativo.

Se dice, sin embargo, que tuvo graves problemas en auditorías, como obras inconclusas en la Cineteca Nacional, Estudios Churubusco, Centro Cultural Elena Garro y en la Biblioteca Vasconcelos. Pues una fichita sin decoro, contratada por el nuevo decorado de la Feria del Libro que es ahora auspiciada por los íntimos del Tec-Femsa.

Afirmo que la miseria intelectual y el desconocimiento convierte el regreso de la FILMTY en un insulto a la pluralidad regia. El programa es un programa a favor de los críticos de la 4T, es un programa ideologizante que le da poca participación a quienes son “ideólogos” o se asumen como tales de la 4T.

Dejarle a Consuelo Sáizar la feria chilanguizada fue un error, y un horror. El pabellón de los niños del Gobierno del Estado es un acierto del gobierno, no de Sáizar; la franquicia de los libros de la UANL marcará motivo de autores locales. ¿Lo demás? ¿Qué es lo demás?

En el fruto podrido de esta feria que viene nadie gana, pero pierde más el Tecnológico de Monterrey. Desde la gobernanza y las inclusiones públicas siempre nos va bien: nuestra ridiculez regia es nuestra impronta nacional. Desde lo público y lo privado contratamos a los peores. Nuevoleoneses, nuestra tarea es ser ridículos, torpes (lo siento, algunos y algunas nos salvamos, apóstata o hereje, qué más da). Vendrá, vendrá, vendrá multitud, pero no nuestros ojos. En verdad os digo.