Por Obed Campos

El alcalde de Monterrey, en su principado de ensueño, pudo haber escogido el Pabellón M, con capacidad de 4 mil 200 asistentes, para rendir su primer informe ¿de gobierno? O la Arena Monterrey, con 17 mil 599 asientos de capacidad…

O ya en sueños guajiros, muy de él, haber mandado adecuar el plan del Río Santa Catarina y quitarle a Rigo Tovar y al Papa Juan Pablo II los récords de audiencia con medio millón de asistentes, pero no.

Los datos en internet arrojan que en el patio Central de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey, donde se presentó Luis Donaldo Colosio Riojas y su corte de lamesuelas la noche del martes 27 de septiembre, caben apretadas, unas 200 personas.

Y se preguntará usted si de repente el imberbe alcalde sufrió un ataque de humildad, pero le respondo yo que no.

El triste (por no decir patético) informe duró 12 minutos, y como diría un amigo mío tardas más en encontrar dónde dejar el carro en una colonia como la Obispado, en la que si llegas sin chofer, tienes problemas.

Las comparaciones son bien odiosas, pero Andrés Mijes, el alcalde de Escobedo, celebró un informe con duración de una hora más los anuncios que lo elogian y que llevan más de dos semanas en la tele y los servicios de cable…

Dicen los que atendieron la invitación de la municipalidad regiomontana que el informe se centró en “infraestructura, acuerdo verde, ciudad humana, ciudad próspera, ciudad abierta, ciudad en paz”, puras papanatadas porque, ¿cuál infraestructura ha realizado la administración colosista? ¿En qué ha apoyado la causa ecológica? De la humanidad, en este Monterrey, ni hablamos, de la prosperidad, menos, solamente la de los escogidos y escogidas para integrar el equipo de Luisito Donaldito, quienes viven todos los días como si se hubieran sacado la Casa del Tec… 

Y de lo de “ciudad abierta” ¿Abierta a qué? ¿Al crimen y la droga? Lo de ciudad en paz, debe de ser Santiago, donde Colosio tiene una quinta o Linares, igualmente, porque paz, lo que se dice paz, aquí no hay.

Y el alcalde le contó uno de sus sueños húmedos a los asistentes: “recordó que este año se destina la inversión más grande en obras para esta capital por más de mil 700 millones de pesos, a través del programa Monterrey Construye, que incluye 200 acciones de mejora, genera seis mil empleos directos, 40 mil indirectos y representa 40 por ciento más de inversión destinada a espacios públicos”.

¡Cálmate nieves!

Lo dicho: sueños de las mil y una noches colosianas.

Lo triste es que Colosio pasará a la historia, pero por su incompetencia y su mediocridad.

SIGUE EL MALESTAR EN EDUACIÓN

Insiders míos en la sufrida Secretaría de Educación me hacen llegar sus quejas contra Liliana Villafranca Fanyten, de origen venezolano, de quien no queda clara su legal estadía y su empleo en México, solamente por su cercanía, porque es “muy amiga” de la secretaria Sofialeticia Morales Garza.

Me cuentan que fue la propia secretaria quien la trajo y la nombró con directora de Inclusión, aunque de inclusiva ella no tiene nada, ya que se distingue por déspota, autoritaria, y enojona y por tratar mal a su personal, quienes le sirven con pánico y todos los días han de adivinar el humor del que  vendrá la señora…

Las quejas han llegado hasta el escritorio de la secretaria Morales Garza, pero ya se vio quien es su consentida y hasta permite que sean otras gentes las que firmen documentos delicados y esenciales para las labores de Villafranca, bajo la responsabilidad de los firmantes.

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