Un gran paso para un estilo de vida más saludable es leer la información de los empaques de los alimentos, ya que son productos procesados y algunos, incluso, son ultraprocesados

Las reformas a la Ley General de Salud, vigentes desde noviembre de 2019, regulan el etiquetado frontal de los alimentos y tienen como objetivo proteger los derechos a la alimentación y a la salud del consumidor, al advertirle que algún producto contiene en exceso sustancias que podrían causarle algún daño; reportó MILENIO.

Para asegurarnos que estamos haciendo elecciones saludables, es necesario saber leer las etiquetas nutricionales de los alimentos, para entender cuáles son los nutrimentos saludables y cuales son aquellos ingredientes añadidos o aditivos que nuestro cuerpo no necesita.

Al respecto, Angela Snyder, nutrióloga del bienestar del Hospital Houston Methodist, asegura que, si más personas conocen, leen y comprendan las etiquetas, darán un paso importante hacia una alimentación saludable: “las necesidades nutricionales de cada persona van a variar siempre, pero hay alimentos que todos debemos limitar, sin importar quien esté leyendo la etiqueta”, asevera.

Así que la próxima vez que vayas al supermercado, aplica las recomendaciones que la nutrióloga Snyder nos comparte para aprender a identificar los focos rojos en los alimentos:

Azúcares añadidos, el principal foco rojo

Los azúcares añadidos son una forma refinada de azúcar que se agrega durante el procesamiento de alimentos para mejorar el sabor. El problema es que solo aportan calorías vacías que no necesitamos.

Por otro lado, los azúcares que se encuentran naturalmente en los alimentos van acompañados de otros nutrimentos vitales como fibra, vitaminas y minerales, los cuales son imprescindibles para la salud. Puedes encontrar, por ejemplo, los azúcares naturales en alimentos como las frutas y algunos derivados de la leche; estos son los buenos.

Imagen portada: MILENIO