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La desobediencia civil

Por Efrén Vázquez Esquivel

Ayer abordé el tema de las altas pensiones –de hasta un millón de pesos– que perciben algunos exfuncionarios públicos, conocidas como “haber de retiro” y mentadas en el lenguaje común “pensiones doradas”. Aunque han sido eliminadas a nivel constitucional, la medida no es retroactiva: sólo aplica a los nuevos funcionarios, no a quienes ya las reciben.

Este escenario de legalidad formal que perpetúa una situación materialmente injusta conduce a reflexionar sobre la desobediencia civil. Herramienta legítima de la sociedad civil para cuestionar y corregir decisiones del poder público, con el fin de alcanzar una justicia que, aunque jurídicamente válida, resulta éticamente problemática y, por ello, ilegítima.

El primero en abordar este problema fue el estadunidense Henry David Thoreau (1817-1862). En su obra Civil disobedience (Desobediencia civil), publicada en 1849, sostiene que cuando la ley es injusta, el individuo tiene el deber moral de no obedecerla y de resistirla activamente.

Thoreau fue un hombre justo, generalmente solitario, y nunca fue líder de masas. En 1846 fue arrestado por negarse a pagar impuestos como protesta contra la guerra de Estados Unidos contra México y la esclavitud. Ese acto, en apariencia menor, dio origen a su ensayo Desobediencia civil. Allí formuló una idea que sigue siendo disruptiva: cuando la ley es injusta, el deber moral no es obedecerla, sino resistirla.

Después de Thoreau, siguieron este camino Mahatma Gandhi, quien transformó la desobediencia civil en una estrategia política masiva y reconoció haber tomado sus ideas de Thoreau; y Martin Luther King Jr., quien la incorporó a la lucha contra la segregación racial, articulándola con el cristianismo y la teoría de la justicia.

Posteriormente, la desobediencia civil fue objeto de reflexión teórica en autores como John Rawls, Ronald Dworkin y Hannah Arendt. En síntesis, es un acto público, no violento y consciente en una sociedad justa, necesario para evitar que el derecho sea arbitrario. En México, aunque surgió tras la intervención de Estados Unidos, es poco conocida y, por ende, no ha sido desarrollada.

El autor es director científico de la Academia Mexicana de Metodología Jurídica y Enseñanza del Derecho, AC.

Fuente:

// Con información de Milenio

Vía / Autor:

// Efrén Vázquez Esquivel

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Autor: lostubos
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