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Por Francisco Villarreal

1 Han develado una magnífica estatua dorada que hubiese envidiado el mismísimo Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, y que hasta en la pose no oculta su nostalgia por el romano sebastós princeps Octavio César Augusto Imperator. Como precognición de un imperio sionista y cristiano, el mono se levanta en un pedestal que la pone a unos 7 metros del suelo. Está en un club de golf y sede alterna del gobierno estadounidense llamado Mar-a-Lago, en Florida. La estatua representa a Donald J. Trump, un Trump más alto, pero igual de obeso y arrugado. Como en los mejores tiempos de las ceremonias cristianas y paganas, el imponente ídolo dorado fue además adorado in situ por el pastor televangelista y político republicano Mark Burns, encabezando a otros pastores evangélicos. ¡Cómo no! La santa quinta columna estadounidense en pleno mostrando a su Dios, el que ocultaban detrás de su intensiva evangelización en América. No sé si este sagrado becerro de oro, más bien buey de oropel, eleve el predio de campo de golf a basílica, o si construirán alrededor una imponente catedral, aunque me inclino a pensar que el ego de Trump preferiría un templo similar al de Zeus Olímpico de Atenas, o al de Júpiter Óptimo Máximo en Roma. Supongo que dejarán un espacio cercano para levantar capillitas a Milei, Bukele, Ayuso, Noboa, Asfura y Juan Orlando (versión maga de los “santos cuates”); y un santuario adicional para Bibi Netanyahu con un mini muro de lamentaciones laico donde el cretino de Milei pueda adorar a su líder sionista.

2 Desde el palacio del rey número non, hay un impulso potente por convertirlo en sede imperial. Tal vez por eso mandaron al impresentable Marco Rubio a platicar con el papa León XIV, después de todo Aquisgrán ya no es apropiada para coronar un imperio, y en el occidente cristiano, la consagración imperial debería hacerla el Papa. Con la pena por el pastor Burns, pero sus manos no consagran un carajo. En tanto, como en los tiempos cuando el rey Carlos I de España apenas negociaba los votos de los electores imperiales, Trump trabaja incansablemente para asegurarse de que en las elecciones de noviembre los demócratas no le hagan un cuartelazo y lo manden a donde merece, a la Chin… a, por ejemplo. Las guerras, que no ha detenido, sino que atiza en todo el mundo, también las libra contra los estadounidenses. No sólo los arruina y los priva de servicios y derechos, además mutila el ejercicio libre del voto manipulando los distritos electorales, especialmente los distritos de mayoría negra (el reverendo maga Burns parece negro, pero es… algo gordo). Con la complicidad de algunos ministros de la Suprema Corte de Justicia de EEUU, Trump pretende también quitar a los estados el manejo de sus procesos electorales y poner límites a los métodos de voto, además de amenazar con enviar “vigilantes” federales a los centros de votación. Y en calidad de mientras utiliza todos los recursos, así sean ilegales, para perseguir a sus críticos ya sean espontáneos, periodistas o miembros del partido Demócrata. Como cazador novato, le dispara a lo que se mueva.

3 Este panorama interno en Estados Unidos es muy ilustrativo, ejemplar para los mexicanos. Es exactamente lo que no queremos para México. No vivimos en un país boyante ni completamente seguro, pero la economía nacional y familiar no se está desmoronando, los institutos electorales funcionan con razonable autonomía, no sufrimos el acoso violento y sistemático del gobierno federal, y ni el Poder Ejecutivo ni el Senado de la República nos meten en bretes diplomáticos con otros países. Y lo mejor, nuestra presidenta y su gabinete no hacen el ridículo urbi et orbi… o no tan seguido como Trump y su troupé de cómicos de la legua. Por esto, y muchas… cosas… más… las rabietas de la oposición mexicana, léase “prian”, trascienden su falta de seriedad hacia irresponsabilidad y, eventualmente, peligro. Hay, por supuesto, críticas sensatas y oportunas al régimen, pero son garbanzos de a libra. Un ejemplo clarísimo del dislate opositor lo da Alejandro “Alito” Moreno, Su Alteza Serenísima del PRI, que ruega a Trump que declare a Morena como grupo terrorista por su presunta complicidad con narcotraficantes. “Presentamos una solicitud ante @ StateDept, @ TheJusticeDept y @ USTreasury de Estados Unidos, donde pedimos formalmente que MORENA sea declarada organización terrorista”, dijo el burro hablando de orejas. Lo pide a un gobierno presidido por un delincuente convicto que indultó a un narcopresidente hondureño, debidamente procesado y condenado, para ponerlo a trabajar en la destrucción de la soberanía de Honduras… y de otros países. Además, promete todo tipo de servilismo en el eventual caso de que el PRI, su PRI, retomara la presidencia. “Culopronto”, le dirían en mi rancho. Olvida este sinvergüenza que los tratos con narcotraficantes iniciaron durante el priato, con la colaboración de Estados Unidos (CIA/ DEA). Es patética la manera de ofrecerse él, a los priistas, y a México, a un tipo que se asume como líder absoluto, el cersaropapismo bizantino redivivo.

4 No sólo el “PRI-alitismo” rema hacia la locura trumpista. Como las “peligrosas” y onerosas vacaciones de la lunática presidenta madrileña fueron un fiasco, los “ayusers” panistas confirman su redefinición ideológica, o más bien ideofóbica, hacia la ultraderecha y sionismo internacionales. Ahora intentan hacer prestidigitación con leyes mexicanas, internacionales y acuerdos bilaterales, y no sólo quieren hacer juicio político al gobernador con licencia y sin fuero Rubén Rocha Moya, también estarían felices de que el gobierno mexicano lo entregara a los chacales de Trump. México no tiene un sistema judicial impecable, fueron años de corrupción y deterioro que no se corregirán en pocos años, pero actualmente la Justicia en Estados Unidos es violada, ignorada o manipulada por Donald J. Trump. El PAN, atragantado por una mal digerida ideología de derecha, apela a un sujeto que pontifica todos los días desde su propia red social, que acusa sin pruebas, que castiga sin juicios, que crea guerras y hace invasiones sin justificación clara ni sustentos legales. El PAN está tan desprestigiado como el PRI, pero tiene más presencia mediática y opera mejor. El PAN, este PAN que se transparenta como feligrés y siervo del dios-emperador de Mar-a-Lago, apela a las leyes tan mañosamente como Trump. En su afán por disimular la TRAICIÓN perpetrada en Chihuahua, el feudo de la panista y “ayuser” Maru Campos, y que sí es urgente esclarecer, escandalizan al estilo Trump quien usa hasta “ovnis” para distraer a los ciudadanos… Porque los archivos del cártel Trump-Epstein siguen ilegalmente secuestrados por la fiscalía trumpista. ¿Debemos entregar a ese gobierno a cualquiera que nos exija incluso sin pruebas? ¿Esa es la Justicia que nos ofrece el proyecto panista para México? Por desgracia para nuestro sistema democrático, el PAN ya no representa una verdadera acción nacional para México, sino una sumisión al rey número non de Estados Unidos… Ya no parece un partido mexicano sino… “mejicano”. 

5 Dice Trump que Cuba está pidiendo ayuda para salir de su estado fallido. También amenaza con “ampliar” su imperio hacia Sudamérica, anexionándose a Venezuela como estado. Es factible que se apropie de Venezuela, pero por la fuerza de las armas no porque los venezolanos lo imploren. Y los cubanos sí están pidiendo ayuda internacional, su situación es deplorable. Pero me parece que es un contrasentido suponer que pidan ayuda al país que durante décadas ha causado su grave situación. No sé hacia dónde hubiera evolucionado el régimen cubano, una dictadura personal, y de partido también como la priista, pero seguramente sin el bloqueo de Estados Unidos los cubanos hubiesen podido reformar o decidir abandonar el sistema de gobierno que tienen hoy. Durante años la prioridad cubana ha sido SOBREVIVIR a una miseria que padecen gracias al bloqueo de Estados Unidos, a la incompetencia de la ONU, y a la vergonzosa sumisión de la OEA a los intereses estadounidenses. No finjamos ingenuidad, es obvio que el frenesí expansionista de Trump tiene un objetivo apremiante: América Latina.

José Francisco Villarreal ejerció el periodismo noticioso y cultural desde los años 80. Fue guionista y jefe de información en Televisa Monterrey. Editó publicaciones y dirigió el área de noticias en Núcleo Radio Monterrey. Durante el neolítico cultural de Nuevo León, fue miembro del staff del suplemento cultural “Aquí Vamos”, de periódico “El Porvenir”; además fue becario de la segunda generación del Centro de Escritores de Nuevo León. Ha publicado dos poemarios: “Transgresiones” y “Odres Viejos”. Actualmente en retiro laboral, cuida palomas heridas y perros ancianos mientras reinventa la Casa de los Usher.

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// Francisco Villarreal

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Autor: lostubos
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