En pleno debate público, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitirá una decisión que podría redefinir el mapa del patrimonio artístico mexicano: si autoriza la exportación definitiva de Autorretrato con medallón(1948) de Frida Kahlo (solicitada por el banco Ve por Más en su carácter de fiduciario), abriría la puerta para que otras obras declaradas monumento artístico sigan el mismo camino hacia colecciones privadas y museos en el extranjero; informó MILENIO.
El abogado Luis Cacho dice que la exportación definitiva de la obra de Kahlo es permisible, ya que la ley tiene mayor jerarquía que el decreto presidencial de Miguel de la Madrid de 1984, el cual declaró su obra como monumento artístico y prohíbe su salida definitiva del país.
Consultado por MILENIO, Cacho comenta que “la resolución esperada favorecería al particular por lo que la decisión del Pleno establecería un precedente obligatorio aplicable a todos los casos similares”. El abogado fue director jurídico del Conaculta, del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, del fideicomiso del Auditorio Nacional y del Instituto Mexicano de Cinematografía. También fue titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Cultura.
Experto en legislación cultural, comenta que la decisión podría incidir, permitiendo que obras declaradas monumento artístico, como algunas de la Colección Gelman y otros acervos, pudieran salir legalmente de México.
Agrega que “la Corte debe resolver por estricta legalidad, aplicar la ley sobre el decreto, sin necesidad de ponderar jerarquía entre derechos humanos ya que el derecho a la cultura y el derecho a la propiedad privada tienen la misma jerarquía como derechos humanos y no pueden anteponerse unos a otros”.
Ha habido casos resueltos en tribunales colegiados de circuito que por lo general han concedido el amparo al particular.
Afirma que el Inbal ha tenido la práctica histórica de negar las solicitudes de exportación definitiva; algunos particulares se conforman con la negativa y otros acuden al amparo. Pero este es el primer caso que llega al Pleno de la Suprema Corte y el colegiado lo propuso por el interés nacional del asunto.
Una resolución favorable, sostiene, crearía un precedente obligatorio aplicable también a las obras de José María Velasco, Diego Rivera, José Clemente Orozco, Dr. Atl, David Alfaro Siqueiros, Saturnino Herrán, Remedios Varo y María Izquierdo, que tienen declaratoria de monumento artístico.
Las piezas en posesión de particulares serían las susceptibles de exportarse, no así las de propiedad del Estado, que no están sujetas a esta figura.

La exportación definitiva autorizada, dice Cacho, puede interpretarse también comodifusión de la cultura nacional en mercados y museos internacionales.
Plantea que la decisión podría incidir en el caso de la Colección Gelman (por ejemplo, pues hay otras colecciones valiosas). Esta última actualmente sólo gestiona exportaciones temporales renovables; si solicitara exportación definitiva, tendría que seguir el mismo camino jurídico y de esta forma salir legalmente de México.
Especialista en Kahlo
“No sabemos cuál será la decisión de la Suprema Corte, pero de fallar a favor del propietario de la obra de Kahlo para que pueda sacarla de manera definitiva del país tendrá serias repercusiones”.
Así lo plantea la promotora cultural Hilda Trujillo, investigadora de la obra de la pintora. Aunque confía en que la Corte ponderará el derecho a la propiedad privada frente a la protección del patrimoniocultural.
“Este caso pone en conflicto el derecho a la propiedad privada de un coleccionista con el interés nacional de proteger el patrimonio cultural. De permitirse la exportación, sentaría un precedente devastador para la integridad delpatrimonio mexicano, ya que la ley en cuestión protege no sólo a artistas del siglo XX, sino el acervo histórico completo del país”, plantea.
Considera poco probable, aunque no imposible, que la Corte sacrifique la protección patrimonial, una decisión que tendría consecuencias irreversibles dada la falta de mecanismos del Estado para adquirir obras y la alta demanda en el mercado internacional.
“La legislación en juego no sólo protege a ocho artistas del siglo XX como Frida Kahlo o Diego Rivera, sino que abarca todo el patrimonio nacional, incluido el arte prehispánico, novohispano y arquitectónico. Debilitar esta protección podría desmontar el único marco legal general que resguarda la herencia cultural de México ante la desbandada de obras valiosas hacia el mercado internacional, donde alcanzan precios mucho más altos”.
Trujillo, quien por 18 años fue directora del Museo Frida Kahlo. Casa Azul, argumenta que dada la limitada producción de la artista y la alta demanda de su obra, permitir la exportación permanente “dejaría a México sin Fridas y privaría a los mexicanos que no pueden viajar al extranjero del derecho a apreciar estas obras. Aunque existen algunas piezas en museos nacionales, como la colección del Dolores Olmedo”.
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