El 1 de agosto es la fecha en la que subirá el cobro, pero usuarios no ven un cambio significativo, pues siguen faltando unidades y el trato es deficiente.
Este primero de agosto la tarifa de transporte público llegará a los 17 pesos, el costo máximo autorizado por la Junta de Gobierno en enero de 2025, bajo un esquema de incremento gradual de 10 centavos mensuales; informó MILENIO.
En aquel entonces, el encargado de Despacho del Instituto de Movilidad, Abraham Vargas, justificó el incremento, al señalar que esto permitirá una eficiencia en la prestación del servicio.
La tarifa pasó de 15 a 17 pesos, eliminando la tarifa de castigo. Y en un intento por revertir las críticas, las autoridades pidieron llamarlo “deslizamiento mensual de 10 centavos”.
“La alternativa viable sería establecer un tope máximo de 17 pesos, en todas las propuestas se requiere un subsidio, sería de 625 millones de pesos mensuales con la de 17. Con los diferentes tipos de usuario, la tarifa promedio de 12 pesos, el subsidio es de 248 millones de pesos mensuales, estaríamos logrando una eficiencia en la prestación del servicio y un soporte del estado”, dijo en aquella ocasión.
Sin embargo, un año y siete meses después, la realidad no ha cambiado, de acuerdo con la opinión de usuarios. Deficiencias en la frecuencia de paso, capacidad de las unidades y trato de los choferes son algunos de los cuestionamientos.
“La verdad ya no sé ni cuánto pago, porque sólo paso la tarjeta”, dijo una usuaria.
“Es demasiado caro para lo que cobran, 17 pesos para que se tarden bastante y luego mandan muy pocos camiones cuando hay más demanda”, dijo otro usuario.
“En el Metro también aumentaron y tiene años sin funcionar el elevador para las personas que tenemos una discapacidad”, señaló un adulto mayor.
“Yo me gasto más de 100 pesos al día en transporte y para lo que se tarda, no está bien”, reportó un usuario.
“Para los estudiantes también está muy caro, no hay nada de ayuda en esto”, dijo una joven.
En un recorrido por diferentes parabuses se pudo observar que algunas rutas todavía cobran en efectivo, aun cuando la intención de la actual administración era digitalizar todo el cobro.
Otras no publican el costo de la tarifa en su parabrisas, como lo indica la ley, e incluso existen reportes de rutas que cobran lo que estiman.
Cabe recordar que en marzo del presente año, la titular de la Comisión de Tarifas del IMA sugirió una tarifa técnica que llegara hasta los 24 pesos con 60 centavos en agosto, sin embargo, fue descartada en su momento por el Estado.
Apenas hace dos días, usuarios del transporte público de Nuevo León denunciaron que rutas como la 209 y la 217, que brindan servicio en el municipio de Escobedo, se adelantaron al tarifazo, al cobrar 17 pesos.
Sin un letrero visible fuera y dentro de las unidades que brindan servicio, los operadores cobraron la nueva tarifa a los pasajeros, al mencionarles que les faltaba pagar dos pesos.
“Ya son 17 pesos”, decía un chofer de la Ruta 209-Olivos. El alza sorprendió a ciudadanos que acusaron que no hubo ningún aviso días antes.
Foto portada: Luis Guerra / MILENIO



