Por José Jaime Ruiz
El mundo conoció a Nueva Jersey a través de “Los Soprano” y su inolvidable personaje. Para Roberto Saviano “No hay películas que ayudan a la mafia, sólo filmes bellos o malos. ‘Los Soprano’ es una obra maestra y Gandolfini un intérprete genial”. Si Jersey es el Estado Jardín por su productividad agrícola, Nueva York es el Estado del Imperio (George Washington dixit), reconocido como el centro financiero y cultural del mundo. Existe una interdependencia orgánica entre Nueva York, Manhattan y Nueva Jersey. Por eso la FIFA determinó que la final de su Mundial tuviera como escenario el MetLife Stadium, rebautizado por las hordas financieras de Gianni Infantino como Estadio Nueva York Nueva Jersey. La locación se encuentra a minutos de Manhattan, en East Rutherford. La asistencia de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbam Pardo al evento, es uno de los mayores aciertos de lo que va de su sexenio.

Como bien escribió Mario Vargas Llosa, nuestra civilización es la civilización del espectáculo y la política pasa por el entretenimiento global de una final de futbol FIFA, con personajes legendarios como Messi, y protagonistas del entretenimiento como Madonna y Shakira. Estar fuera del escaparate planetario resultaría inconcebible para la presentación y representatividad mexicana. Sheinbaum tomó la mejor decisión. Sus fotografías con Messi pero, sobre todo, escoltada por Donald Trump, Mark Carney, Gianni Infantino y el rey de España, Felipe VI, se volverán icónicas. A mediados del siglo pasado Alfonso Reyes se quejaba de que los mexicanos habían llegado tarde al banquete de Occidente; Octavio Paz corrigió: ya somos contemporáneos de todos los hombres. Hoy, el humanismo mexicano ganó en globalidad.
La actividad continental y ultramarina de la presidenta Sheinbaum merece viajes oficiales en aviones oficiales. La investidura de Claudia es Ejecutiva (con el poder que ello conlleva) no de “clase turista”. Sobre todo, cuando su actividad es 24/7 (al siguiente día del juego final la vimos madrugando en la Mañanera del Pueblo). No el derroche del “avión presidencial” del neoliberalismo; sí la austeridad de aviones del Ejército Mexicano.
El balance del extractivismo de la FIFA en México está por venir. Por lo pronto, la doctora Sheinbaum se anotó un golazo al participar como estadista en una reunión inédita. Mesa afuera del Satriale’s Pork Store, Tony Soprano apura su Cohiba y comenta: “Los que quieren respeto, respetan”.



