Ante la falta de concientización en la ciudadanía, de estrategias y de capacitación en el personal de la salud, la meta internacional de erradicar las hepatitis para 2030 no se cumplirá, por lo que el objetivo se aplazó hasta 2040; informó MILENIO.
Así lo dio a conocer la doctora Linda Elsa Muñoz Espinosa, jefa del Centro de Hepatología del Hospital Universitario, quien aseguró que la mayoría de la población desconoce los factores de riesgo, como tatuajes, perforaciones, transfusiones o contacto con personas infectadas.
“Fíjate que desde hace muchos años, todas las asociaciones de hígado, la asiática, la europea, la mexicana, la de todos los países firmamos un acuerdo para en el año 2030 erradicar las hepatitis. Ya estamos en 2026 y todavía no estamos ni cerca, ni siquiera la mitad de la eliminación de las hepatitis”.
“Entonces ahorita, se prolongó para que en el año 2040 estén erradicadas, pero para estar erradicadas la gente tiene que estar capacitada, no nada más el personal de salud, deben de estarlo los pacientes y las personas que tienen los factores de riesgo porque ya sea que te tatuaste, si tienes piercing, todo lo que ahora es la moda es riesgo de hepatitis C”, afirmó en entrevista.
En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, la Universidad Autónoma de Nuevo León ofreció una serie de conferencias en las que ponentes especializados en la materia hablaron sobre los tipos de hepatitis, factores de riesgo, tratamientos y el panorama nacional y mundial.
Cuando se escucha hablar de la cirrosis, una enfermedad crónica del hígado, comúnmente se suele relacionar con el alcoholismo, aunque hoy en día ya no es el principal motivo.

“Alcoholismo es el tercero o cuarto lugar. Lo que da cirrosis hoy en día es hígado graso, lo que comemos, lo que no dejamos de comer, porque comemos muy mal, tomamos demasiado refresco, no nos cuidamos, no tenemos la conciencia de ‘me hago algunos exámenes’, ‘voy con una nutrióloga’. O sea, sí hay que tener más conciencia de tu salud, porque eso es lo que nos va a ayudar a detectarlo”, expresó.
Debido a que el hígado no suele presentar síntomas hasta etapas avanzadas, la jefa del departamento de Hepatología recomendó realizarse estudios anuales, ultrasonidos hepáticos y pruebas de detección cuando existan factores de riesgo.
La especialista alertó que el norte de México registra altos índices de obesidad, diabetes e hígado graso, mientras que el país tiene una de las mayores cargas de cirrosis en el continente.
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