La Carpeta:
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Hoy toca dejar de lado esos afectos y recuerdos, las circunstancias son otras y la vida profesional nos ubica en trincheras diferentes en donde él hará, estoy seguro, el mejor de sus esfuerzos por demostrar su estirpe y a mi me corresponderá seguir y comentar su labor.
Francisco Tijerina
agosto 29, 2018, 9:41 am

 

“No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Ello no retrasa vuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta.” // Pablo VI

 

A partir del próximo fin de semana la vida le cambiará, otra vez, a Luis Donaldo Colosio Riojas.

El hijo del llorado Luis Donaldo y la queridísima Diana Laura dejará la comodidad del trato “light” que por años le han dado los medios para enfrentarse, desde la coordinación de los legisladores del Partido Movimiento Ciudadano, a la cruda y descarnada realidad de un Congreso que como pocos requerirá de harta política y acuerdos para poder avanzar, lo que implica, raspones, jaloneos y grilla, mucha grilla mediática.

Lo conocí hace justo cuatro años cuando su socio de negocios, Agustín Basave, me invitó a tomar parte en un evento que organizaban en Tepic, Nayarit; charlamos poco, cosas triviales y había seguido su vida como la mayor parte de los mexicanos por sus ocasiones apariciones en los medios, hasta ahora que decidió lanzarse a los mares de la política.

Con Luis Donaldo me unen afectos. De pueblos vecinos, las familias de su madre y mi madre se conocían y trataban; años después coincidí durante algún tiempo con Diana Laura en la Universidad y traté a una de sus tías. Con Colosio me tocó trabajar en el PRI cuando era el Presidente Nacional del partido.

Hoy toca dejar de lado esos afectos y recuerdos, las circunstancias son otras y la vida profesional nos ubica en trincheras diferentes en donde él hará, estoy seguro, el mejor de sus esfuerzos por demostrar su estirpe y a mi me corresponderá seguir y comentar su labor.

No puedo desearle otra cosa que no sea el éxito, porque en la medida que le vaya bien, a él y al resto de sus compañeros de la legislatura, le irá bien a Nuevo León, pero deberá estar consciente de que ha concluido la etapa de la prensa rosa y fácil y que ahora la canasta estará mucho más arriba, por lo que deberá hacer un enorme esfuerzo por sobresalir entre todos los diputados.

¡Suerte Luis Donaldo en esta nueva etapa!