El gobernador del estado de Chihuahua, Javier Corral, dijo este lunes que los constantes abucheos a mandatarios locales en las giras de trabajo de Andrés Manuel López Obrador son organizados por Morena y forman parte “de una estrategia para reconcentrar el poder”.

En entrevista para Excélsior, el mandatario panista señaló que no tomó la palabra en el evento del sábado pasado, realizado en la capital del estado “porque estaba enterado de todo lo que se estaba organizando” y prefirió no prestarse al juego de los morenistas.

“Al Presidente lo recibí en el aeropuerto y lo acompañé a su acto político, a sabiendas de que estaría frente a un auditorio adverso”, explicó el gobernador.

“Preferí correr los riesgos de las groserías y las ofensas que me hicieron, a pasar como descortés con el Presidente de la República. Yo quiero tener la capacidad de separar mis diferencias políticas con López Obrador, del ejercicio de mis responsabilidades públicas”.

Sin embargo, prefirió no hacer uso del templete para no permitir la misma ofensa sufrida por el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, cuando “el presidente puso a votación de sus seguidores si debía o no hablar”.

“Estos actos están pensados, organizados y convocados bajo una estrategia política partidista; es una especie de extensión de la campaña, pero ahora como una especie de banquillo de los acusados, y en donde el presidente sale al paso para salvar a los gobernadores de la muchedumbre”.

“La estrategia busca aumentar el descrédito de los gobernadores en sus entidades y hacer ver al Presidente como el reconciliador. En nuestro caso, el objetivo no nos toca, y aquí hemos postulado que son importantes tanto los contrapesos a este renovado estilo de presidencialismo priista como la colaboración institucional; acompañaremos al Presidente sin sometimientos y, sobre todo, sin desfiguros”.