La organización Católicas por el Derecho a Decidir hizo un llamado a dejar de naturalizar la violencia a través de las denuncias sobre acoso, hostigamiento y abuso sexual difundidas por el movimiento #MeTooMx.

Como primer paso, la colectiva dijo que es necesario que se deje de cuestionar la credibilidad de quienes denuncian estos actos, y que, por el contrario, las víctimas sean escuchadas, tratadas con respeto y accedan a la justicia.

Ante dicho pronunciamiento, la directora de CDD, María Consuelo Mejía Piñeiros aseguró que creerle a las mujeres “ha sido una de las reivindicaciones que hemos manejado porque en todas los momentos en que las mujeres se ven enfrentadas a una situación en donde lo que vale es su palabra, esa palabra es cuestionada”.

“La Corte Interamericana de Derechos Humanos estableció que el testimonio de las víctimas es muy importante porque en la mayoría de estos casos no hay testigos, y porque cuando una mujer denuncia es porque ya pasó por un proceso largo de reflexión”.

En entrevista con SDPnoticias.com, Piñeiros dijo que en cuanto a la confidencialidad de testimonios es necesaria porque el sistema de justicia no garantiza el seguimiento al caso de una mujer que denuncia abiertamente.

“Pasa lo contrario, esas mujeres son perseguidas, acorraladas, lo agresores se les detiene por un rato y ellas quedan expuestas a agresiones. Otras de las razones es el miedo a ser descalificadas, a la culpa y represalias de un entorno social con violencia sexual”.

Necesario acceso a la justicia en #MeToo

CDD destacó que a pesar de que la violencia sexual es poco denunciada, las cifras en México son “alarmantes” pues de acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante 2018 se denunciaron 41 mil 398 delitos sexuales.

“La ola #MeToo es una oportunidad para dejar de minimizar, descalificar, desvirtuar la violencia contra las mujeres, para tener un acceso a la justicia real, y se vayan erradicando los pactos de silencio, que realmente se logre avanzar en los derechos de las mujeres y su integridad personal”.

Y para que estas violencias no sigan ocurriendo se requiere de compromisos y medidas contundentes de tolerancia cero a los delitos sexuales en todas las instituciones, las cuales deben contar con protocolos de atención y protección inmediata a las víctimas, aseguró la organización.

Finalmente, Piñeiros refirió que, para poder empezar con este cambio, instituciones tanto privadas como públicas, deben establecer protocolos de comportamiento exclusivamente para acoso y hostigamiento sexual, “siempre que haya justicia, que realmente se toman las medidas necesarias, cada vez habrá menos agresores que se atrevan a seguir violentando de esa manera los derechos humanos de las mujeres”.

Foto propiedad de: Mario Jasso / Cuartoscuro

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