A dos días de que Enrique Peña Nieto se fuera de la Presidencia de la República, regaló un gran terreno a dos empresas y dos particulares.

Se trata de 2.42 hectáreas de Santa Fe, que eran parte del Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Microbiología Animal, según lo publica Reforma.

El entonces mandatario federal aprobó cuatro dictámenes para ceder 2.42 hectáreas de Santa Fe, sin contraprestación que favorecieron a las empresas Inmobiliaria F4 y Fridman y Valls, así como a las ciudadanas María Elena Trejo Guerrero y Juana Reséndiz Vázquez.

Litigios por la propiedad

Ellos enfrentaban litigios por la propiedad de estos predios localizados en el kilómetro 14.5 de la carretera México-Toluca, los cuales estaban invadidos desde 2011 en la colonia Palo Alto, alcaldía de Álvaro Obregón.

El 28 de noviembre de 2018, Julio Guerrero Martín emitió la desincorporación, cuando en ese entonces era presidente del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales, órgano que pertenece a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.


Fotografía propiedad de: Shelma Navarrete

Terreno no estaba en desuso

Se afirmó que el predio invadido se encontraba en desuso, sin embargo, en dicho espacio en ese terreno, además de las instalaciones centrales del Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Microbiología Animal, ahí opera corrales y áreas de aislamiento.

En dicho espacio se realizan investigaciones en materia de salud animal, salud alimentaria y enfermedades que pueden transmitirse de animales a humanos, entre otros rubros.

Personal del centro dijo que el predio está en una loma, que en su parte baja da con la Autopista México-Marquesa, en Santa Fe, una de las zonas con mayor valor inmobiliario del país.

Inicio de invasión y afectaciones

Fue en 2011 cuando inició la invasión de la parte baja de la loma, señalaron representantes del CENID.

Las inmobiliarias que se adueñaron ilegalmente de esa fracción de terreno iniciaron ese mismo año el corte y remoción de la loma, la cual descendía en una pendiente de 45 grados, para así dejar el terreno invadido al mismo nivel de la autopista.

Y a parte de la afectación que estas operaciones irregulares provocaron en la fracción de terreno invadida, el corte de la loma dejó la parte superior del predio sin soporte, lo que provoca el desplazamiento del suelo y daños estructurales en las instalaciones del Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Microbiología Animal.

Foto propiedad de: Diego Simón Sánchez/Cuartoscuro

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