Por José Jaime Ruiz.

Tiene razón Julio Astillero en su columna de La Jornada:

“Otro personaje que no estuvo a la hora adecuada fue el empresario Germán Larrea, dueño del Grupo México y uno de los hombres más ricos del país. Según explicó ayer el presidente López Obrador en su conferencia mañanera, él buscó a Larrea para hablar, pero éste se encuentra fuera del país. Con él o sin él, dijo AMLO en un fraseo muy significativo, se buscará recuperar los restos de los trabajadores sepultados en febrero de 2006 en la mina coahuilense de Pasta de Conchos.

“AMLO mantuvo durante muchos años una confrontación directa con Larrea, al considerarlo parte destacada de la mafia del poder. Pero, en particular, el dirigente sindical minero, Napoleón Gómez Urrutia, ha sostenido una ácida pelea con Larrea, a quien responsabiliza de presiones y maniobras que le habrían obligado a dejar México y trasladarse a Canadá para despachar desde allá. El tiempo de la revancha de Napoleón junior parece haber llegado. Altos funcionarios de la 4T han negociado con familiares y representantes de los mineros caídos en Pasta de Conchos que en el intento de rescate de los restos no participen Larrea ni sus empresas ni Gómez Urrutia y su sindicato, aunque la decisión final sobre estas exclusiones será presentada a AMLO para que resuelva.”

El primer mensaje de Andrés Manuel es para los deudos: Pasta de Conchos es una herida social que no puede ser enterrada. Y no se trata de que se encuentre sólo polvo, como dijo Carlos Marín en el programa “Con los de Enfrente”, de El Universal y Milenio. Enterrar la prepotencia empresarial y el trabajo digno de los mineros que terminó en muerte, debe seguir indignando. Este es el mensaje social.

El segundo mensaje es para Napoleón Gómez Urrutia (el Mandela mexicano, lo calificó alguna vez Alfonso Romo). La política sindical, diga lo que diga Andrés Manuel, pasa por la operatividad y la influencia de Napoleón. La Cuarta Transformación requiere de la construcción de su propio sindicalismo. Este es el mensaje político.

El tercer mensaje es para el empresario Germán Larrea. Si Larrea no quiso hablar con Andrés Manuel, aunque se encontrara fuera del país, eso no es una excusa, es que se sabe desplazado de las relaciones empresariales de este gobierno y la tensión aumentará con Pasta de Conchos. Con o sin él se tratará de recuperar los restos de los caídos. Este es el mensaje para Larrea… y empresarios que lo acompañan.

@ruizjosejaime

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