Por Federico Arreola.

Le dije lo siguiente a Ciro Gómez Leyva en su noticiero de Radio Fórmula, además de aplaudir la justa indignación de Ricardo Rocha, periodista más que reconocido calumniado por la 4T:

Si el presidente López Obrador, como dijo esta mañana, analiza la posibilidad de disculparse por todo este desgarriate de los “periodistas chayoteros” que su gobierno armó, sin ninguna necesidad y bastante a tontas y a locas, pues eso: que se disculpe ya y deje de una buena vez por todas la inútil estrategia de seguir pateando el bote.

Claro está, sería deseable que Andrés lo hiciera él mismo; que no mandara a un subalterno a hacerlo en su nombre. O, peor aún, que no pase la responsabilidad a los medios informativos de tener que defenderse, después de un linchamiento que hace su gobierno. Porque se trató de un vulgar linchamiento, ni modo de negarlo.

Que el presidente López Obrador lo haga publicando la totalidad del gasto oficial en propaganda devengado en la administración de Enrique Peña Nieto, no únicamente el que se dio el año 2018 o el de todo el sexenio, pero sólo en el caso de 36 empresas.

Finalmente, suplico que Andrés Manuel ya no tergiverse la información señalando que el INAI le solicitó al ejecutivo federal la lista que entregó Presidencia; por favor, seamos serios, el Instituto de Acceso a la Información le solicitó otra cosa: una relación de 15 periodistas “chayoteros” por un supuesto total de 15 mil millones comprendidos entre 2013 y 2018.

Es necesario presentar de inmediato esa información o, de lo contrato, aceptar que dichos señalamientos fueron originalmente producto de una invención. Sí, del mediocre Jesús Ramírez que, como dicen los principales periodistas de La Jornada, en ese diario no era un reportero de segunda: era de cuarta.

@FedericoArreola

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.