Por Eloy Garza González.

No es fácil procesar legalmente a un ministro de Dios. Menos a un apóstol mayor. Naasón Joaquín García, hijo de apóstol y nieto de apóstol, es el Elegido por asignación divina de una dinastía con más de un millón de feligreses en México. Una marea de devotos. Más de un millón de fieles en México. Cinco millones en el mundo, supuestamente.

Pero este enviado de Dios, cuyo llamado a la evangelización masiva se le trasmitió por herencia genética en el Bajío, de generación en generación de iluminados, enfrenta cargos por pederastia, tráfico de personas y pornografía infantil, entre otras lindezas. Como penitencia provisional, que es apenas el inicio de un largo calvario legal, se le fijó una fianza por 25 millones de dólares.

Desde 1990, acusaciones contra el líder de la iglesia neopentecostal van y vienen. Son un sonsonete que repicaba en los tímpanos de las almas piadosas. Pero nadie las creía. Al menos, ninguno de los cientos de funcionario del INBAL, que a diferencia del santo varón, no gozan de artes adivinatorias, ni podían anticipar que poco tiempo después de que le prestaron a la Luz del Mundo el Palacio de Bellas Artes, el 15 de mayo, su homenajeado estaría en un santo aprieto en Los Ángeles (nótese la ironía del nombre de la ciudad donde fue detenido).

Uno entiende lo que es vivir en el reino celestial de la política: no te puedes enojar con un enviado de Dios, porque luego te caen maleficios malhadados y castigos siderales. Para evitar estos enredos con los poderes divinos, que encima te ayudaron a convencer electores y ganar la elección presidencial, la gente de AMLO decidió convertir Bellas Artes en un templo de oración (con música coral incluida), uno más entre los miles de templos que levantó don Naasón y sus progenitores para alabanza de sí mismos y de pasadita, de Jesucristo. A ver si va siendo hora de que AMLO (teólogo laico), haga un acto de contrición en su mañanera, y pida la renuncia a Lucina Jiménez López directora general del INBAL. ¡No nos hagan perder la fe, carajo!

@eloygarza

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.