El presidente de la Red por los Derechos de la Infancia (Redim), Juan Martín Pérez García, dijo que los grupos anti-derechos humanos que se oponen al uniforme neutro, no han superado la cultura machista.

Ante ello, señaló que el problema de esa situación es que ven a los niños no como personas con derechos sino como objetos a los cuales deben proteger, situación que se replica, por ejemplo, en la violencia contra las mujeres, al tener un sentido de pertenencia de un integrante de la familia sobre otro.

“Las reacciones que se están dando… lo que está develando… es precisamente a estas personas que no han superado a la cultura machista y que siguen consideran tristemente a sus hijos e hijas como objetos…”

Una expresión de esa situación es el hashtag #ConMisHijosNoTeMetas lo cual va en contra de la Convención sobre los Derechos del Niño, un acuerdo global para avanzar en el reconocimiento de los derechos de niñas, niños y adolescentes, al que se unió México.

El activista vio como positiva la medida de implementar el uniforme neutro en la ciudad de México, y de invitar a los estados a que puedan implementarlo, y de esa manera combatir los estereotipos de género que han dañado a nuestra cultura.

Además de abonar a un tema de seguridad, sobre todo para las niñas, quienes lo han venido exigiendo usar pantalón desde tiempo atrás; la medida corresponde a dejar atrás una cultura distinta a esta época, que prevaleció sobre todo el siglo anterior.

Es importante reconocer que al igual que las criticadas becas a los alumnos con la cual ellos deciden qué comprar y qué no comprar, porque el dinero ya es suyo, con decisiones como el uniforme neutro los menores tendrán elementos para seguir construyendo su identidad.

Al señalar que no se puede seguir educando con métodos del siglo anterior, señaló como importante que las familias democráticas reconozcan que sus integrantes no están ya bajo el dominio de culturas machistas.

Uniforme neutro no debe quedar a decisión de directores o maestros

El activista señaló que se debe hacer del conocimiento de todos los maestros, directores, alumnos y padres de familia, para que no quede a decisión de algunos aceptar la medida.

Además, pidió informar a las familias para terminar con la idea de que usar cualquier prenda provocará confusiones en la sexualidad de los menores, de la misma manera que, por ejemplo, los sacerdotes probablemente no han tenido confusiones al usar sotana, que es un tipo de falda.

El uso de las prendas, además de construir identidad, servirá también para cuestionar roles culturales que se han impuesto, vencer relaciones de poder, o como los niños en Inglaterra o Francia que ya lo hacen, usarlo de acuerdo con el clima.

Uno de los grupos que se opusieron a la medida, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), afirmó que esa medida es irrelevante en cuanto a educación y que no ayudará a resolver problemas de desigualdad que se viven en las escuelas.

Foto propiedad de: Victoria Valtierra/Cuartocuso

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