Por Francisco Tijerina.

“El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa”

George Bernard Shaw

A los ojos de la sociedad, la propuesta del Presidente de que los partidos renuncien a la mitad del dinero público que reciben suena sensacional.

Igual de bien se escuchan las declaraciones de las dirigentes de Morena y el PRI, de su disposición a dejar ir el 75 y el 50 por ciento de los recursos económicos que sus partidos reciben.

Sin embargo, en el fondo debemos pensar en la democracia y ese concepto, en términos reales, cuesta dinero, mucho dinero.

Porque para que los partidos funcionen se ocupa de un ejército y como todo ejército deben tener generales, mandos y tropa; de nada sirven unos sin los otros, como tampoco basta simplemente con el recurso humano, requieren de infraestructura, equipos, logística y proveedores externos que les auxilien y todo eso cuesta dinero.

Va bien el tema de quitarles el dinero del erario y habría que buscar cómo suplir esos ingresos con financiamiento privado, pero con ingresos limitados y comprobables, para evitar infiltraciones de poderosos o, lo que es peor, de la delincuencia.

Creer que el INE es capaz de supervisar esto último es chuparse el dedo. No han sido capaces de revisar los dineros de las elecciones jamás y las multas y sanciones que imponen por las supuestas fallas, son de risa.

Sería ideal el desechar el esquema de asignación de recursos en función de los resultados electorales. ¿Por qué darle más dinero al que más votos recibió?

Sugiero, y es una mera idea, que pensemos en establecer como en el futbol, una primera y una segunda división, en la que los integrantes de cada una de ellas perciban la misma cantidad de ingresos. Que los de la segunda se esmeren para subir a la primera y que los de arriba trabajen para no caer a la inferior. Que tengan un piso más parejo, pues.

Hay mucho por explorar en este tema. Dejar a los partidos sin dinero no es salida ni abona a la democracia, hay que insistir en nuevos métodos y fórmulas que les permitan vivir y desarrollarse, ya no como en los tiempos de antaño de la jauja y la francachela, sino con ingresos suficientes para cumplir con su cometido.

Sólo así, podremos seguir avanzando.

ftijerin@rtvnews.com

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