Por Obed Campos.

Que mal se vieron los agoreros de la desgracia, quienes anunciaron que la sequía iba a acabar con Nuevo León y el mismo día, nos cayó un chubasco que ya mero ahoga a la ciudad de Monterrey y su área metropolitana, esto dicho con todo respeto para las dos víctimas mortales que dejó el temporal.

Preguntar si a los del gobierno les da pena, es una pregunta ociosa, porque ya nos sabemos la respuesta… Pero a los regiomontanos no nos da pena pasar a la historia como unos verdaderos puercos, con perdón para los cochinos, con cuyas acciones tapamos las coladeras y alcantarillas.

Nada más este fin de semana se recogieron solamente en el municipio de Monterrey treinta y nueve toneladas de basura.

El resto de los municipios no dieron a conocer sus datos, pero por ahí va la cuenta.

El 13 de julio pasado fueron retiradas casi 25 toneladas de basura de solo 480 alcantarillas y boca-tormentas durante las labores de limpieza posterior a las precipitaciones.

El 21 de julio un total de 28 toneladas de desperdicios fueron retiradas durante el “Basura Challenge” que realizaron de forma conjunta la empresa Gibraltar y la Secretaría de Servicios Públicos de Monterrey, en la que participaron 50 voluntarios.

¿Hasta cuándo se nos va a quitar lo cochinos?

Otros desvergonzados

¿Ha oído usted que los diputados y senadores sean seres faltistas por naturaleza?

¿Ha escuchado usted que alguno o alguna de estos especímenes tenga un dejo de vergüenza y diga que va a devolver los sueldos no devengados por las faltas a su trabajo?

En cualquier otro puesto laboral, sea privado o de gobierno, te aguantan tres faltas y vas para afuera, pero no es el caso de nuestros diputados federales, como lo publica El Norte este fin de semana.

No creo que les de pena, pero aquí repito lo ya publicado en el número de faltas de nuestros legisladores:

Víctor Pérez (PAN) acumuló 65 faltas, en menos de un año de legislatura; su compañero de partido Martín López ha de haber andado con él, porque faltó el mismo número de veces, 65; Raúl Gracia, quien se cree dueño del PAN en Nuevo León, faltó 61 veces a su curul; Pilar Lozano del Partido Movimiento Ciudadano, dejó de ir en 53 ocasiones a cumplir con su obligación; Ricardo Flores, panista él aunque no lo conocen ni en su casa, falló en 46 veces; Pedro Pablo Treviño, quien usa dos cachuchas, la de diputado federal y líder del PRI en Nuevo León, descuidó su curul 44 ocasiones.

La nota de El Norte afirma que el senador por Nuevo León, quien anda encampañado en pos de la gubernatura, Samuel García, de Movimiento Ciudadano, se ha ausentado en 47 ocasiones.

Acá en lo localito, en el Congreso del Estado, a las sesiones del pleno Adrián de la Garza del PRI es el líder, pero en faltas, con 12 ausencias en su haber; lo sigue Claudia Tapia, la rubia diputada del Partido Morena, con 8; Delfina de los Santos, también de Morena ha fallado en 6 asistencias; el panista Juan Carlos Ruiz lleva 4 faltas; mientras que el líder priista Francisco Cienfuegos ha fallado a 3 sesiones.

Pero en fallas a las llamadas “comisiones”, la rubia Claudia Tapia de Morena lidera a los faltistas con 31 ausencias; la sigue María Dolores Leal, de Nueva Alianza con 21 faltas; Ramiro González de Morena lleva 16 ausencias; Arturo B. de la Garza, de Morena acumuló 13 ausencias, y Julia Espinosa de los Monteros, de Morena faltó a 12 sesiones.

Pero a que el cheque lo cobran completo…

obed@sdpnoticias.com

@obedc

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