La escritora y académica, Beatriz Gutiérrez, se dijo en desacuerdo con las pintas que mujeres hicieron en el Ángel de la Independencia durante la marcha “No me cuida, me violan” porque nadie tiene derecho a rayar un inmueble aun y cuando tengan razón en sus demandas.

Entrevistada después de la inauguración de la exposición “Memoria de los milagros, exvotos mexicanos. Patrimonio recuperado”, la esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que esos edificios históricos deben ser respetados porque son de todos los mexicanos.

Gutiérrez expresó que se hacen pintas en inmuebles porque muchas veces los mexicanos no tienen conciencia del valor que tienen.

“¿Por qué pasa eso? Porque los propios mexicanos no tienen conciencia en muchos casos del valor de lo que están rayando. Tú puedes protestar por lo que quieras, pero no rayes el patrimonio, porque esa puerta, ese edificio, esa columna, esa ventana, son de todos, son patrimonio nacional”.

La académica manifestó que aun cuando sea el caso de mayor injusticia social, la pintas son una “agresión” para todos, por eso el Instituto Nacional de Antropología e Historia tiene una lista de bienes que todos los mexicanos debemos cuidar.

El lunes por la noche, Gutiérrez acompañó a la Secretaría de Cultura a la inauguración de la exposición en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo.

Pintas deben quedarse para mantener viva la memoria colectiva: restauradoras

Casi 200 mujeres expertas en conservación y restauración del patrimonio cultural reunidas en el colectivo “Restauradores con Glitter” pidieron no borrar las pintas en el Ángel de la Independencia hasta garantizar seguridad a las mujeres.

En una carta enviada a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, y a López Obrador, explicaron que dejar las marcas con pintura es una manera de mantener viva la memoria colectiva sobre la violencia de género y la exigencia de acabar con ella.

Expresaron que estas pintas son un “grito desesperado” ante los casos de violación y feminicidios que se han registrado en todo el país.

“De ninguna manera promovemos que se realicen pintas en los bienes culturales, entendemos la importancia social y transgresora de éstas, como parte de los procesos que acontecen en torno a ellos en contextos específicos”.

El pasado 16 de agosto, cientos de mujeres se manifestaron en la Glorieta de la Independencia para exigir acabar con la violencia de genero. Por la protesta el Ángel terminó con pintas y una estación de la policía fue incendiada.

Con información de El Economista y El Sol de México

Fotografía: Andrea Murcia / Cuartoscuro

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