Tras 76 años de violencia y muerte, y como parte de las acciones para reformar el Sistema Penitenciario de Nuevo León, este lunes 30 de septiembre cerró sus puertas el Penal del Topo Chico. En una ceremonia encabezada por el gobernador Jaime Rodríguez Calderón se efectuó el traslado del último reo internado en el centro penitenciario que empezó a operar el 3 de octubre de 1943.

Durante los últimos cinco días, más de 2 mil 400 personas privadas de su libertad que aquí residían fueron transferidos a los Ceresos de Apodaca y Cadereyta, los cuales cuentan hoy con nuevos espacios luego de su ampliación.

“Sigo molesto por no poder haber sido más veloz… Hoy estamos este día en este lugar donde levantamos muertos, donde se incendió por la falta de valentía de otros gobiernos. Hoy van a un mejor lugar. El autogobierno no va a regresar, no más extorciones a los presos, no más extorciones a sus familias… Eso es el reto”.

Manuel González Flores, Secretario General de Gobierno, resaltó que el gobierno del Estado trabaja en la certificación los reclusorios de Cadereyta, Apodaca y el Centro Femenil: “Todo esto terminará con la certificación de los penales y el respeto a los derechos humanos de cada una de las personas internadas”.

A nombre de las ppl (personas privadas de su libertad), Carlos Mejorado Uribe, de 33 años, quien purga una condena por homicidio calificado, aunque asegura ser inocente, recordó el ambiente de intranquilidad que se vivía apenas un año atrás: “Aquí en el Topo Chico era muy difícil sobrevivir, fueron años en los que costumbre en un medio de pánico, de violencia y de insultos; anhelaba que llegara el fin. Ahora ese tiempo llegó. A finales del año pasado nos empiezan a poner unas medidas muy estrictas, cambiándonos. Ya no había violencia, ya no había inseguridad… Este cambio será de oportunidades, de cosas positivas”.

Mejorado Uribe, padre de una niña de año y medio que tuvo con su ahora esposa que conoció al interior del penal, confía en que en dos años más, una vez que cumpla la mitad de su pena, podrá solicitar su libertad a un juez.

El gobierno estatal ha informado que el lugar se convertirá en un Gran Parque, además de albergar el Archivo de la Memoria de Nuevo León.