Con “Un aplauso para el amor…” en palabras del escritor Alejandro Rosas y después eso mismo: con un aplauso inició la presentación del libro México bizarro Vol. 2 en una de las grandes salas de la Feria Internacional del Libro de Monterrey. Sus autores Alejandro Rosas y Julio Patán iniciaron una amena conversación sobre las historias grotescas, absurdas y surrealistas que se han vivido en el país tanto en la política, los deportes y otros temas como la gastronomía o los nombres.

Patán explicó que la creación de este libro surgió a medida de cómo los lectores se fueron involucrando. Al dar a conocer diferentes relatos en muy diversas ciudades, iniciaron la tarea de recolectar esos episodios que se reconocerían como bizarros.

En la charla destacaron la historia del tiburonario de Mazatlán y los orígenes del nombre de un municipio zacatecano que se conoce como Cuauhtémoc, donde la arqueóloga Eulalia Guzmán supuestamente encontró los restos del tlatoani mexica pero que sin poderse comprobar se tomaron como ciertos y derivó en el nombramiento de esa entidad.  Rosas narró la anécdota de cuando en Tepic, ante el público habló sobre algunas verdades de los niños héroes, Juan Escutia originario de ese lugar tuvo como defensor a alguien del público quién reclamó se le faltara al respeto a la memoria del jovencito héroe. Sin embargo, al llegar a un reconocido restaurante la ironía se asomó pues uno de los platillos era “Camarones Juan Escutia envueltos en tocino”.

El libro genera interacción con los lectores, pues provoca emitir opiniones o recurrir a la memoria colectiva. Patán destacó que la forma mexicana de lo bizarro está a medio camino entre lo autoritario y lo democrático, hay cierto mestizaje entre eso, sobre todo en la política. 

Otras de las referencias en la presentación fue el museo de los presidentes coahuilenses, los monumentos raros y feos como la cabeza de Juárez en la frontera de ciudad Neza con CDMX, o la escultura de la paleta helada en Michoacán; y en gastronomía el pozole vegetariano.

Finalmente se trató el tema del acontecimiento que fue el nacimiento del osito panda a principios de los 80s que el gobierno federal se adjudicó como un logro, al ser el primer panda en nacer y sobrevivir en cautiverio fuera de China.

En México bizarro, parecería que la realidad se aborda desde la ficción o la fantasía, pero la esencia es toda proveniente de realidad, el México que nos rodea a diario.

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