Por José Jaime Ruiz.

“La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) promoverá amparos y denuncias ante organismos internacionales de derechos humanos por la decisión del Congreso y gobierno de considerar delincuencia organizada a la facturación falsa, porque podría afectarse a contribuyentes cumplidos.

“El presidente de la comisión nacional fiscal de Coparmex, Reginaldo Esquer, dijo que ‘no existe razón para que las personas fiscales se les dé el mismo tratamiento que si fueran terroristas, narcotraficantes y esto se tiene que revisar como acciones de inconstitucionalidad”, publicó El Universal.

“El sector patronal anticipó que promoverá amparos en contra de la reforma que equipara el uso de facturas falsas con delincuencia organizada.

“Reginaldo Esquer, presidente de la Comisión Fiscal de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), señaló que esta medida es el inicio de una nueva era de terrorismo fiscal”, difundió Reforma.

En la Mañanera, ante esta postura, el presidente Andrés Manuel López Obrador demostró asombro: “Me llama muchísimo la atención. ¿Cómo una organización empresarial va a estar en desacuerdo?, ¿cómo se va a estar apoyando la falsificación de facturas?, lo que están demostrando es que ellos estaban de acuerdo con estos ilícitos”.

El problema de Gustavo de Hoyos, no de la Coparmex en su conjunto, es que sus temores se basan en supuestos y sus acciones son contradictorias, su narrativa no tiene peso. Para la dirigencia del organismo, “buenos empresarios” podrían ser procesados. No han sido procesados, “podrían”. “Podrían” deriva del verbo irregular “poder” y, se sabe, ningún otro verbo sigue su modelo de conjugación. El indicativo “podrían”, peor aún, es un condicional. Así, la Coparmex se anticipa, supone, por eso López Obrador señala el debido proceso para que no paguen justos por pecadores. Un largo proceso, por cierto, antes de llegar a la Fiscalía General.

¿Qué le pasa a la dirigencia de la Coparmex?

“La Coparmex se opone a la reforma para combatir la falsificación de facturas (…) me llama muchísimo la atención ¿cómo una organización empresarial va a estar en desacuerdo, ¿cómo se va a estar apoyando la falsificación de facturas? Lo que están demostrando es que ellos estaban de acuerdo con estos ilícitos; no estoy hablando de todos los empresarios, me refiero a la actitud de los dirigentes, que se comportan –la vez pasada lo dije– parece un sector de un partido (…) ¿En dónde queda la honestidad y la decencia del conservadurismo? ¿No que eran gentes de bien?”, cuestionó Andrés Manuel.

México, según cifras oficiales, perdía 400 mil millones de pesos por facturas falsas. Con sus amparos, la Coparmex quiere mantener esa pérdida, por un lado; por el otro, defienden la delincuencia organizada de las empresas fantasma, de la doble facturación y de facturas falsas.

El presidente Andrés Manuel López Obrador se dice anonadado. Tiene razón. ¿A quién favorece la Coparmex? ¿Al país o a la delincuencia organizada? Coparmex, ¿es o no es?

@ruizjosejaime

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