En conferencia de prensa mañanera desde la ciudad de Oaxaca, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que la situación de violencia generada por la localización de Ovidio Guzmán López fue muy violenta y puso en riesgo la vida de muchas personas en Culiacán, capital de Sinaloa.

El presidente hizo énfasis en que la estrategia de seguridad de la administración que encabeza es distinta y, por ello, se determinó no continuar con la detención del hijo de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, buscado por autoridades de Estados Unidos y sobre quien pesa una orden de aprehensión provisional con fines de extradición emitida por un juez federal.

“Se decidió proteger la vida de las personas porque no se trata de masacres. No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas”.

López Obrador señaló que fueron los integrantes del Gabinete de Seguridad (Defensa, Marina y Seguridad Pública) quienes tomaron la decisión de dejar ir a Ovidio Guzmán López -ante la violencia y pánicos generados en distintos puntos de Culiacán-, y que él respaldó la determinación a fin de evitar más muertes.

Sobre cuestionamientos y afirmaciones en el sentido de que el Estado mostró debilidad por no hacer todo lo posible por detener al hijo del “Chapo”, el presidente subrayó que la decisión que se tomó fue la mejor porque ya se ha demostrado en anteriores administraciones que combatir el fuego con el fuego no da resultados.

“Fue la mejor decisión (…) El uso de la fuerza, las masacres, ya sabemos que no dan resultados. Nuestros adversarios quisieran que continuáramos con lo mismo. Nosotros no vamos a cambiar nuestra política y vamos a seguir contando con el apoyo de la gente”.

Hubo una reacción muy violenta en Culiacán

El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que tras la localización de Ovidio Guzmán López en el fraccionamiento Tres Ríos -ubicado al norte de Culiacán-, se desató una reacción muy violenta en distintos puntos de la ciudad.

El presidente señaló que el operativo encabezado por elementos de la Guardia Nacional y el Ejército mexicano tenía por objetivo la contención del hijo del “Chapo” como presunto delincuente, sin embargo, se optó por no continuar con esa tarea. En ese sentido, el presidente reconoció que la decisión de dejar ir a Guzmán López cuesta trabajo entenderla para muchos, pero confía en que la población la apoye. 

“Pero como lo expliqué, hubo una reacción muy violenta y se ponía en riesgo la vida de mucha gente. No queremos muertos, no queremos la guerra. Esto cuesta trabajo entenderlo a muchos, la estrategia que se estaba aplicando anteriormente convirtió al país en un cementerio”.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.