Andrés Manuel López Obrador hizo este 27 de noviembre un recuento de los momentos más difíciles desde su llegada a la Presidencia de la República, a unos días de cumplir su primer año en el poder.

En su conferencia matutina desde Palacio Nacional, el mandatario reconoció cinco situaciones en las que su gobierno se vio retado y tuvo que tomar decisiones difíciles a fin de acabar con las crisis; aunque entre estos temas no mencionó el estancamiento en el crecimiento económico durante el primer tramo de su gobierno.

López Obrador insistió en que el momento “que más me pegó en lo íntimo” en estos casi doce meses de mandato fue la explosión de un ducto de Pemex en la que murió más de un centenar de personas, y que desató una estrategia de combate frontal a las bandas del crimen organizado que se dedican al robo de combustible.

“El más doloroso, el que más me pegó en lo íntimo, fue lo de la explosión en Tlahuelilpan, donde perdieron la vida 137 personas. Eso fue lo más lamentable, lo que más nos afectó”.

Como segunda crisis más importante durante su gobierno a la disputa arancelaria con Estados Unidos por el tema migratorio, pero apuntó: “afortunadamente salimos adelante, salimos bien, cumplimos los compromisos que hicimos y se alejó esta amenaza, esto ayudó mucho a la estabilidad económica del país”.

Operativo en Culiacán fue una guerra

En tercer lugar, el Presidente citó el fallido operativo para detener a Ovidio Guzmán López en Culiacán el pasado 17 de octubre: “Yo creo que fue la guerra más breve en la historia, una guerra de cuatro horas. Fue también complicado porque tomamos decisiones en circunstancias difíciles, pero consideramos que fue lo adecuado que se actuó bien”.

Además, defendió la decisión de dejar a Guzmán López en libertad para evitar una confrontación generalizada en la ciudad, pues “lo más importante es cuidar la vida de las personas. Si no hubiésemos actuado como lo hicimos, hubieran habido muchos muertos”.

Finalmente, los últimos dos momentos de crisis que reconoció fueron el asesinato de varios miembros de la familia LeBarón en Bavispe, Sonora, y la decisión de ofrecer asilo político y traer al país a Evo Morales Ayma, el depuesto presidente de Bolivia.