Francisco Tijerina Elguezabal.

“Están viendo y no miran”

Don Baldomero Garza.

Por si no se han dado cuenta, los chamaquitos “millenials” ya les tomaron la medida a las autoridades educativas de universidades y escuelas de nivel medio en Nuevo León y nomás de puros puntos, ni siquiera para impedir un examen, cada vez que se les antoja arman el mitote de una posible balacera y provocan la suspensión de clases.

Lo más grave es que ni siquiera se molestan en “fabricar” la supuesta amenaza, lo hacen con imágenes que sacan del Internet y con ello montan una tendencia en redes sociales que viralizada provoca el pánico de alumnos, maestros, padres de familia y hasta de las incompetentes autoridades que no saben cómo lidiar con el fenómeno.

Ante la amenaza nadie habla, nadie explica, nadie declara y el silencio sólo sirve para agrandar las preocupaciones.

Sí, la posibilidad de un atentado armado en un salón de clases es real y posible; las armas, hoy más que nunca, están al alcance de cualquiera, pero seamos sinceros, cuando ese tipo de situaciones rara vez existe un anuncio previo (cuando menos en México) y simplemente se ha dado.

En fechas recientes una fotografía de un mensaje escrito en un tubo de drenaje armó el sainete en una preparatoria del área metropolitana de Monterrey al replicarse en las redes sociales; no hubo suspensión de clases, como tampoco se ha dado en algunas escuelas secundarias, pero sí la disculpa a la inasistencia.

Lo que nunca vieron autoridades y padres es que la foto circulada era la misma, nunca otra imagen diferente. Una sola foto con la leyenda que fue viralizada y con eso fue suficiente.

Fallamos como sociedad al no saber detectar una amenaza real de una tomadura de pelo. Fallamos porque a pesar de los acontecimientos y las advertencias de otros lugares del mundo, seguimos sin contar con protocolos para prevenir desastres y fallamos irremediablemente porque no contamos con una verdadera policía cibernética que encuentre y castigue los desaguisados.

Y los muchachitos se aprovechan de todo lo anterior para “divertirse”, sin tomar en consideración los alcances de su “broma”. Y la sociedad sin detenerse a pensar o analizar replica los mensajes en sus redes abonando a la mentira.

Va siendo hora que nuestras autoridades cumplan con su cometido de proteger de verdad la vida de alumnos y maestros en las escuelas y va siendo hora también de que se apliquen sanciones reales a los terroristas mediáticos que siembran la zozobra y el caos en las redes sociales por mera diversión.

ftijerin@rtvnews.com

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