Por Eloy Garza González

Hay una campaña mediática en México para defender a Genaro García Luna. Los sofismas que usa resultan tan burdos, tan simplones, que dan risa. Sus premisas pretenden ser rebuscadas y acaban en el desleído candor; dan pena ajena. Para abreviar, resumo esa defensa mediática en tres puntos:

1.- Es posible que los abogados de García Luna lleguen a un acuerdo con el fiscal de la Corte de Nueva York para que su defendido no sea procesado, o lo sea bajo delitos muy menores.

2.- El fiscal carece de suficientes pruebas sólidas y no podría sostener sus acusaciones por lo que está buscando una salida razonable al caso.

3.- Quienes acusan a García Luna son delincuentes condenados en EUA, por lo que quedan invalidados como testigos. Así no valen.

Rebato los tres puntos anteriores y dejo a consideración del lector, la conclusión correspondiente:

1.- En todos los arranques de un juicio, repito, en todos, la defensa intenta llegar antes a un acuerdo para que su cliente no sea procesado. Se apela al viejo refrán: “mas vale un mal arreglo que un buen pleito”. Pero en la mayoría de los casos, ese acuerdo, simplemente no se da. Ni modo: la defensa propone y el juez dispone (porque quien tiene la última palabra es el juez).

2.- En EUA, cuando un fiscal inicia un proceso en contra de un presunto, no pierde su tiempo: tiene casi todos los pelos de la burra en la mano. Y no los suelta de bote pronto. Va quemando etapas. Si no, no se avienta al ruedo. Así de simple. “Time is money”.

3.- En los casos de crimen organizado y narcotráfico, lo común en EUA es que ciertas  pruebas del fiscal salgan de un delincuente confeso o un testigo protegido. No es una excepción, es la regla. Cadena larga de delaciones y denuncias, a veces interminable. Seguramente así también lo hará en su momento el propio García Luna para salvar su pellejo o rebajar su condena.

Ahora bien, a los defensores mediáticos en México de García Luna solo les queda cuerda para este mes. Antes de febrero, se sabrá si su “cliente” es o no procesado. Lo más seguro es que sí, de manera que deberán inventar rapidito, sus excusas de porqué a García Luna siempre sí lo enjuiciaron. Ingenio le sobra a esta gente y sabrán sacar la bola del cuadro. Allá ellos y sus chequeras abultadas desde Nueva York.