Un raro caso se presentó en un hospital luego de que un hombre ingresara por complicaciones al orinar pues lo hacía con sangre y sentía sus testículos duros como cáscara de huevo. El sujeto de 80 años de edad fue sometido a varios exámenes para determinar la causa y resultó que un parásito calcificó parte de su zona genital.

Al hospital universitario de King George’s Medical de Lucknow, India, llegó el sujeto con dolores en el tracto urinario; ahí fue sometido a varios exámenes, entre ellos uno de escroto pues lo tenía bastante inflamado. Durante la exploración clínica, los urólogos encontraron que los testículos del sujeto se encontraban inusualmente duros.

Fue a través de una tomografía que descubrieron la razón detrás de la dureza de los testículos y pudieron así ofrecer un diagnóstico para el extraño padecimiento.

El sujeto padecía una infección en el testículo derecho mejor conocida como hidrocele -acumulación de líquido en los testículos y escroto-, pero esta se combinó con calcificación, es decir, desarrolló una capa gruesa de calcio como si se tratara de una cáscara de huevo.

La presencia de calcio en la zona genital masculina no es algo inusual toda vez que al cumplir funciones este se deposita en los tejidos blandos del cuerpo presentándose en forma de piedra, como pasa con los cálculos renales. En tanto, la inflamación en el tracto urinario pudo deberse a una lesión.

Sin embargo lo extraño del caso es que ninguno de esos factores se presentaron en el sujeto por lo que los doctores exploraron otras posibilidades, encontrando en un parásito la respuesta.

La infección que el hombre padecía se originó con la presencia en su organismo del parásito conocido como Wuchereria bancrofti, común en zonas cálidas y tropicales.

El parásito Wuchereria bancrofti afecta directamente el sistema linfático y se transmite a través de mosquitos. Es posible, determinaron los médicos, que este parásito se alojara en el hombre años atrás provocando una hinchazón apenas perceptible pero que fue agravándose con el tiempo. Dicha hinchazón cambió de grosor poco a poco hasta formarse algo parecido a una cáscara de huevo.

Gracias a varios fármacos, la dolencia del hombre pudo tratarse fácilmente pero fue necesario una cirugía para restaurar el testículo. Y aunque es un caso raro -el cual ha sido reconocido por el BMJ Case Studios-, ya ha tenido antecedentes, como el de aquel hombre que introdujo una bolita de marihuana en su nariz.

Fotografía: Pixabay

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.