En una semifinal desteñida, con poca emoción, los Rayados ratificaron que su crisis no sólo es de resultados, sino de ánimo y futbol. El 2-0 en casa de Bravos dejó en evidencia a los pupilos de Antonio Mohamed.


La primera mitad fue espantosa, pero propia de un partido regular que de una semifinal. Como sí la Copa MX valiera poco. Por ello la afición en el Benito Juárez abucheó a los dos equipos. Monterrey mejoró para la segunda parte y al 55 pudo abrir el marcador, sólo que Vincent Janssen mandó a un lado su remate.


Pero a partir de allí el encuentro se fue diluyendo en la mediocridad. Hasta que los Bravos se pusieron las pilas. Pero al 78 fue expulsado Flavio Santos, por una plancha sobre Aké Loba. Aún así Monterrey no pudo ni contra unos Bravos diezmados.


Porque Darío Lezcano, que tenía poco de haber entrado, clavó el 1-0 al 87´, y los Bravos acabaron rayados con el 2-0 de Diego Rolán (min. 91).